Cuatro árabes israelíes residentes en el Néguev fueron procesados ante el Tribunal de Distrito de Beersheba, acusados de participar en una red de contrabando de armas hacia Judea y Samaria desde Jordania, en una causa abierta tras varios meses de investigación.
Según un comunicado conjunto de la policía, el ejército y el Shin Bet, dos de los sospechosos fueron detenidos cuando intentaban introducir de contrabando 10 pistolas Glock y cargadores compatibles desde territorio jordano con ayuda de un dron.
A partir de los interrogatorios a ambos detenidos, los investigadores concluyeron que la pareja integraba una estructura presuntamente implicada en el traslado ilegal de “unas 44 pistolas en territorio israelí y unos 120 kilogramos [265 libras] de hachís en Jordania”.
La acusación también sostiene que los cuatro encausados vendieron rifles de asalto M16 a un traficante de armas en Judea y Samaria. Desde allí, según las autoridades, esas armas fueron distribuidas en distintos puntos del territorio.