La policía informó esta mañana de la detención de un sospechoso por el asesinato de Eviatar Azarzar, el joven de 18 años cuyo cadáver fue hallado hace casi seis años en una zanja situada junto a un cementerio. El arresto se produjo tras un aparente avance en la investigación y, según los agentes, en los próximos días podrían producirse más detenciones.
Azarzar, miembro de una familia de Jerusalén, había estado desaparecido durante tres semanas en 2019 antes de que su cuerpo apareciera en un foso de Ramat Hasharon, una ciudad acomodada ubicada justo al norte de Tel Aviv. La parte superior de su torso estaba acribillada a balazos.
La investigación está a cargo de los investigadores de la policía del distrito de Tel Aviv. La mayoría de los detalles del caso siguen bajo orden de silencio y, si el tribunal no la renueva, esa restricción vencerá el miércoles.