La fiscalía militar israelí presentó este jueves una acusación formal contra dos técnicos de la Fuerza Aérea destinados en la base de Tel Nof por presuntos delitos de seguridad cometidos en nombre de elementos de los servicios de inteligencia iraníes.
Según la imputación, ambos soldados mantuvieron durante varios meses contacto con agentes iraníes y realizaron distintas tareas bajo sus órdenes a cambio de dinero. Uno de ellos está acusado de ayudar al enemigo en tiempo de guerra, entregar información al enemigo, facilitar el contacto con un agente extranjero y otros delitos. El segundo enfrenta cargos por contactar con un agente extranjero, proporcionar información al enemigo y otros delitos.
La acusación sostiene además que uno de los militares entregó a un agente iraní “material de su formación militar relativo a los sistemas de aviones de combate, así como documentación sobre instalaciones y zonas dentro de una base militar”.
En un comunicado conjunto, el Shin Bet, las Fuerzas de Defensa de Israel y la policía señalaron que, durante los interrogatorios, los dos técnicos afirmaron que el vínculo con sus controladores iraníes se cortó después de que se negaran a ejecutar tareas relacionadas con armas.
“Sin embargo, incluso después de que el contacto se interrumpiera por iniciativa del controlador, no cesaron en sus intentos de reanudar el contacto, con el fin de obtener beneficios económicos”, añadieron las autoridades.
La investigación fue desarrollada de manera conjunta por el Shin Bet, la Policía Militar y la Policía de Israel. En la misma declaración, los organismos de seguridad afirmaron que “vuelven a advertir a los ciudadanos israelíes, incluidos los soldados, sobre el mero hecho de mantener contacto con elementos extranjeros de Estados enemigos, y mucho menos de llevar a cabo tareas para ellos a cambio de pago o cualquier otro beneficio”.