Cuatro soldados de las FDI fueron acusados formalmente en tres causas distintas por introducir mercancías de contrabando en la Franja de Gaza, informó el ejército. Entre los cargos figuran ayuda al enemigo, aceptación de sobornos, contrabando en circunstancias agravadas, delitos fiscales y otros delitos.
Dos de las acusaciones fueron presentadas el domingo por la fiscalía militar. La primera alcanza a dos militares: un comandante de compañía con rango de capitán y un sargento. Según el escrito, entre febrero y mayo de 2024 el sargento vendió cigarrillos “en grandes cantidades” que eran introducidos de contrabando en Gaza con la colaboración de un suboficial de la misma unidad. Por esa actividad obtuvo entre 1,2 y 1,5 millones de NIS, equivalentes a entre 407.000 y $508.000.
De acuerdo con la acusación, en mayo de 2024 el sargento incorporó al esquema a su comandante de compañía y le propuso sumarse para “agilizar y mejorar el método de contrabando”. El capitán aceptó, y hasta finales de 2024 ambos, junto con el suboficial, introdujeron en Gaza 250 paquetes de cigarrillos, con una frecuencia de dos o tres veces por semana. La fiscalía sostiene que el grupo recibió entre 6,5 y 7 millones de NIS, es decir entre 2,2 y $2,4 millones.
Esos dos soldados ya habían sido acusados en marzo de este año por introducir cigarrillos de contrabando en Gaza en mayo de 2025. Tras esa imputación, ambos fueron degradados a soldado raso, el rango más bajo. La nueva acusación se presentó después de que surgiera información adicional durante los interrogatorios a otros sospechosos.
La segunda acusación, también formalizada el domingo, fue presentada contra un reservista con rango de cabo. En este caso, la fiscalía lo señala por haber introducido de contrabando paquetes de cigarrillos y nicotina en Gaza en al menos ocho ocasiones desde finales de 2024, en colaboración con un suboficial. Según el expediente, ambos obtuvieron entre 650.000 y 700.000 NIS, unos 220.000 a $240.000.
Un día antes fue presentada una tercera acusación, esta vez contra otro comandante de compañía con rango de capitán. El oficial está imputado por ayuda al enemigo, aceptación de sobornos, contrabando en circunstancias agravadas y delitos fiscales. La acusación sostiene que en septiembre de 2025 coordinó junto a un suboficial bajo su mando, que ya había introducido contrabando en Gaza anteriormente, el ingreso de cigarrillos a la Franja.
En tres ocasiones, siempre según la acusación, ambos introdujeron paquetes de cigarrillos, una motocicleta y teléfonos móviles. Por esas operaciones habrían recibido entre 900.000 y 1,1 millones de NIS, equivalentes a entre 305.000 y $370.000.
Ese mismo capitán también fue acusado de fraude y abuso de confianza por un episodio ocurrido el 10 de enero de este año. Según la acusación, otro oficial procesado la semana pasada llevó a un civil israelí a Gaza para participar en una operación de contrabando. Dos días más tarde, un civil que había servido previamente en la unidad contactó al comandante de compañía para pedirle ayuda a fin de sacar de Gaza al hombre que había quedado en territorio controlado por Hamás.
La fiscalía sostiene que el oficial aceptó intervenir sin intentar averiguar las circunstancias del caso y extrajo al civil desde una zona cercana a la frontera. Después, añade la acusación, trató de ocultar lo ocurrido, indicó al hombre que actuara como si el incidente no hubiera sucedido y no informó a ningún otro superior ni autoridad.
Los dos suboficiales implicados en estos casos siguen detenidos mientras la investigación continúa.