El Ministerio de Salud informó el jueves que retiró un lote de fórmula para bebés y amplió una retirada previa aplicada a principios de semana. Tras la primera medida, las pruebas encargadas detectaron presencia adicional de una toxina bacteriana que puede provocar vómitos y diarrea en lactantes.
La nueva retirada abarca un lote de Nutrilon AR Etapa 1, destinada a bebés con reflujo. El ministerio precisó que la decisión se tomó tras los resultados de los análisis complementarios ordenados luego de la retirada inicial anunciada días antes.
El experto en salud pública Itamar Grotto declaró al sitio de noticias Ynet que los posibles síntomas no ponen en peligro la vida. Indicó que las molestias aparecen poco después del consumo y que, si un niño ingirió la fórmula y no mostró síntomas tras unas horas, los padres no deben alarmarse.
Grotto añadió que, aun en ausencia de signos, las familias deben desechar el resto del producto si corresponde a un lote retirado. La recomendación se enmarca en el seguimiento sanitario dispuesto para los productos afectados y en las pautas difundidas por las autoridades.
Teva, distribuidora en Israel de los productos del fabricante Nutricia, recibió a principios de semana la orden de realizar pruebas adicionales. La instrucción se dictó después de que se hallaran niveles de cereulida superiores a las nuevas directrices fijadas por Irlanda, lo que dio origen a los análisis iniciales.
La toxina se asocia con retiradas de fórmula en más de 60 países en las últimas semanas. Se trata de un producto de la bacteria relativamente común Bacillus cereus, en combinación con factores ambientales específicos, según la información difundida en el marco del retiro ampliado.
“En casos excepcionales, la cereulida puede causar vómitos, náuseas, dolor de estómago, calambres, diarrea y debilidad, especialmente en lactantes”, indicó el Ministerio de Salud en su comunicado. El aviso acompañó la actualización de los lotes afectados en el mercado.
La fórmula retirada se comercializó en envases de 400 gramos y 900 gramos. Ambos pertenecen a un lote etiquetado el 12 de enero de 2026, con fecha de producción del 1 de enero de 2025 y fecha de caducidad del 1 de diciembre de 2026.
La retirada anterior correspondió al mismo producto en una presentación de 800 gramos. Ese envase señala fecha de producción del 7 de agosto de 2025 y fecha de caducidad del 1 de enero de 2027, y figura con el código de barras 8712400802499.
El ministerio señaló que, hasta el momento, no se conocen casos de niños israelíes perjudicados por el producto retirado. La cartera describió la medida como preventiva y mantuvo el llamado a revisar los datos del lote antes de usar la fórmula.
Nutricia afirmó en un comunicado: “Seguimos operando en plena coordinación con el Ministerio de Salud, y de acuerdo con todas sus directrices, para garantizar que nuestra fórmula para bebés siga siendo de alta calidad y siempre segura, sin concesiones”. La empresa enmarcó su actuación en los procedimientos indicados.
Israel no dispone actualmente de regulaciones vinculantes sobre los niveles de cereulida, y la mayoría de otros países tampoco. Se prevé que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria publique sus propias recomendaciones en los próximos días, según la información citada en el reporte.
Desde diciembre, varios fabricantes emitieron retiradas de fórmula infantil en más de 60 países por el riesgo de contaminación por cereulida. Entre ellos figuran Danone, propietaria de Nutricia, así como Nestlé y Lactalis, en el contexto de medidas adoptadas en distintos mercados.
Ocho familias francesas, que afirmaron que sus bebés sufrieron graves problemas digestivos tras consumir fórmula incluida en la retirada, se sumaron recientemente a una demanda presentada por el organismo europeo de vigilancia Foodwatch. El reclamo se incorporó a un proceso ya iniciado.
La ONG acusó a los fabricantes de leche en polvo de retrasar la acción entre las primeras advertencias de diciembre y las retiradas posteriores. También sostuvo que algunas de esas retiradas no se difundieron de forma amplia, según su planteo público sobre el manejo del episodio.
Nestlé indicó en un comunicado en línea el viernes que controles rutinarios en su planta de los Países Bajos detectaron a finales de noviembre de 2025 “niveles muy bajos” de cereulida. La empresa vinculó el hallazgo con la instalación de nuevo equipamiento en una fábrica.
La compañía sostuvo desde el inicio que la retirada respondió a un “problema de calidad” y que no vio pruebas que relacionen sus productos con enfermedades. Esa postura acompañó sus comunicaciones sobre los resultados de sus verificaciones internas y el alcance de sus medidas.
Francia abrió una investigación por las muertes en diciembre y enero de dos bebés que se creía que habían ingerido leche en polvo posiblemente contaminada. En ese caso, las autoridades francesas señalaron que no se estableció ningún vínculo causal con la fórmula examinada.
El Ministerio de Salud indicó que los padres en Israel que estén preocupados por posibles daños deben consultar a un médico. Además, informó que pueden contactar al servicio de atención al cliente de Nutrilon en el 1-800-300-123, por WhatsApp en el 054-888-4222 o por correo electrónico en .
