El Mando del Frente Interno de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) actualizó el lunes sus directrices de seguridad para permitir actividades educativas en zonas del norte del país, aunque con condiciones estrictas que varían según la proximidad a la frontera con el Líbano.
En las localidades fronterizas libanesas, la enseñanza solo podrá desarrollarse dentro de refugios antiaéreos. En el norte del Golán y la Alta Galilea, las actividades están permitidas siempre que exista acceso oportuno a un refugio adecuado. El alcalde de Metula, David Azoulay, dijo en Radio del Ejército que las autoridades no explicaron el cambio: “No nos informan por qué se suavizaron las normas. Quizás saben algo que nosotros no sabemos”.
En paralelo, el ejército impuso un límite de 5.000 personas para reuniones en una franja amplia que abarca el sur del Golán, el valle de Beit She’an, el valle del Jordán, el mar muerto, Jerusalén, Judea, las estribaciones de Judea, Lachish, las comunidades fronterizas con Gaza, el Néguev, el Aravá y Eilat, zonas donde esa restricción había sido levantada previamente. En el resto del territorio israelí no hubo cambios: la semana pasada se eliminaron casi todas las limitaciones y escuelas y centros de trabajo operan con normalidad.
Las directrices vigentes se revisarán el martes a las 8 p.m.
Las medidas se adoptan en un contexto de doble frente: los combates contra la organización terrorista Hezbolá continúan en el Líbano —con ataques aéreos y operaciones terrestres de las FDI— mientras el grupo respaldado por Irán sigue lanzando cohetes y drones contra soldados y civiles israelíes. Pese a las protestas de Teherán y del mediador Pakistán, Estados Unidos e Israel sostienen que el alto el fuego no aplica a ese frente.
El acuerdo de tregua de dos semanas entre Israel e Irán, vigente desde el miércoles pasado, es frágil y vence la noche del martes 21 de abril, coincidiendo con el inicio del Día de la Independencia israelí, inmediatamente después del Día del Recuerdo.
Si el alto el fuego colapsa, Israel podría enfrentar una reanudación de ataques con misiles balísticos iraníes, lo que llevaría a millones de personas a los refugios con apenas minutos de antelación. Varias ciudades ya cancelaron sus celebraciones por el Día de la Independencia ante la situación de seguridad.