La niña de 11 años que sufrió heridas graves en el ataque con misil balístico iraní contra el centro de Israel la semana pasada mostró una ligera mejoría, aunque continúa en estado crítico, en coma y con riesgo de muerte, informó el Centro Médico Sheba.
La menor permanece ingresada en la unidad de cuidados intensivos del hospital. “La niña permanece en estado crítico en nuestra unidad de cuidados intensivos, donde aún está en coma, con su vida aún en peligro”, afirmó un portavoz del centro médico. “Estamos luchando por su vida.”
En el mismo ataque resultaron heridas otras trece personas en distintos grados. Entre ellas están el hermano de la niña, que ahora se encuentra en buen estado, y su padre, que ya fue dado de alta.
La familia, residente en Bnei Brak, un suburbio de Tel Aviv, al parecer no estaba en un refugio cuando impactó el misil.
Según relató uno de los primeros respondedores a Canal 13, el padre de la niña, voluntario de Maguen David Adom, le prestó primeros auxilios antes de la llegada de los paramédicos y después perdió el conocimiento.