La Policía de Israel deberá indemnizar con 414.000 shekels a un joven haredí tras determinarse que fue víctima de una detención ilegal y de una acusación basada en testimonios policiales falsos. El Tribunal de Magistrados de Jerusalén dictaminó que los agentes actuaron con negligencia grave al procesar al demandante por incidentes ocurridos durante una manifestación en 2013.
Los hechos se remontan a una protesta contra el reclutamiento de estudiantes de yeshivá, donde el joven, un inmigrante australiano de 18 años en aquel momento, fue acusado de lanzar piedras. En el atestado oficial, el agente identificado como D. sostuvo que mantuvo contacto visual ininterrumpido con el sospechoso, lo persiguió y logró reducirlo. Sin embargo, el material audiovisual presentado por la defensa desmintió por completo esta versión.
Las grabaciones demostraron que el oficial D. se encontraba lejos del demandante y mirando hacia una dirección opuesta cuando se produjo el arresto. Asimismo, las imágenes revelaron que la detención fue ejecutada por agentes distintos a los mencionados en los informes policiales, quienes además habían alegado una inexistente “resistencia violenta” por parte del joven.
La sentencia subraya que las inconsistencias en los informes de detención son inaceptables, dado que estos documentos son el pilar sobre el cual la fiscalía decide iniciar un proceso penal. Según el fallo judicial, “la conclusión inevitable es que, como mínimo, hubo negligencia por parte de los oficiales… el contenido del informe de detención no reflejaba la secuencia real de los acontecimientos”.
Como consecuencia del arresto y el posterior proceso judicial, el demandante desarrolló un trastorno de estrés postraumático que le ha causado una discapacidad permanente del 10 %, certificada por peritos judiciales. Por ello, la compensación de 328.605 shekels cubre daños morales, gastos médicos y lucro cesante, a los que se suman 77.000 shekels en concepto de honorarios legales y costas procesales.
Tras conocerse el veredicto, el abogado defensor Barak Kedem señaló que este caso evidencia una “aplicación excesiva de la ley por parte de la policía contra las protestas haredíes en comparación con otras manifestaciones”. El letrado manifestó su satisfacción por el reconocimiento de la gravedad de los hechos y la reparación otorgada a la víctima.