Nesia Karadi, de 11 años, murió hoy en el hospital Sheba-Tel Hashomer tras más de tres semanas internada por las heridas que sufrió cuando un misil iraní impactó en su casa de Bnei Brak el 1 de abril. Su muerte eleva a 28 el total de víctimas fatales en el frente interno durante la operación “El rugido del León”.
La niña fue sometida esta mañana a una intervención quirúrgica de urgencia, pero no sobrevivió a sus heridas. El paramédico de MDA Yissachar Weiss, presente en el lugar el día del ataque, describió la escena: “Recibimos un aviso de una caída, llegamos al lugar con ambulancias de cuidados intensivos y motos de respuesta inmediata. Vimos destrucción y personas deambulando conscientes, y a una niña de 11 años en estado de conciencia confusa y con heridas en las extremidades causadas por metralla. Le prestamos asistencia médica y la trasladamos en una ambulancia de cuidados intensivos de MDA al hospital, ya que se encontraba en estado grave. Otros equipos de MDA prestaron asistencia médica simultáneamente a varios heridos y también los trasladaron a los hospitales”.
El paramédico Meir Zargarian, que también atendió a Nesia en el lugar, contó que la encontraron en el salón de su casa. Su padre, voluntario de MDA, le prestó los primeros auxilios antes de que llegaran los equipos pese a presentar él mismo heridas de gravedad media, y posteriormente se desmayó. Otros dos de sus hijos resultaron heridos leves por metralla. En total, 14 personas resultaron heridas por el impacto del misil en Bnei Brak.
Desde el Ayuntamiento de Bnei Brak se expresó que “miles de habitantes de la ciudad, junto con todo el pueblo de Israel, elevaron oraciones y súplicas por su recuperación desde el momento de la grave lesión”. El alcalde, el rabino Hanoh Zeiber, declaró: “Todo Bnei Brak envuelve en dolor y oración a la querida familia Karadi en estos momentos difíciles. Lloramos la pérdida de una niña inocente que tenía todo el futuro por delante, y rezamos para que Dios envíe consuelo y alivio al corazón de los padres y la familia”.