El cierre de jardines de infancia y las mordeduras a niños figuran entre las consecuencias de una infestación de roedores que se extiende por la Franja de Gaza y fuera de ella. La plaga también perjudica la actividad agrícola y ha alcanzado viviendas y comunidades del Néguev occidental, en el sur de Israel.
Bella Alexandrov, responsable de la región que reúne a las autoridades locales y regionales del Néguev occidental, reclamó la intervención del Gobierno. En una entrevista con una emisora de radio local, relacionó la proliferación de roedores con la destrucción masiva en Gaza y advirtió de que el problema ya no se limita al territorio de la Franja.
Las autoridades de la zona han invertido cantidades considerables en medidas de control de plagas. Alexandrov sostuvo que ese esfuerzo no debería recaer únicamente en las administraciones locales. “No siempre se puede dejar que las autoridades se ocupen de todo solas”, afirmó.
Su petición al Gobierno incluye recursos adicionales, una mesa de trabajo con las partes implicadas y una coordinación efectiva entre ellas para afrontar la infestación.










