Un pozo de agua con decenas de armas y medios de combate fue localizado hoy viernes en la aldea de Al-Jib, situada cerca de Givat Ze’ev. Según las sospechas, el amplio arsenal estaba destinado a la ejecución de atentados terroristas graves en Judea y Samaria y en Jerusalén, y representaba un peligro real para la seguridad de los residentes.
Combatientes del Batallón Norte de la Guardia Fronteriza en el área de Jerusalén, bajo el mando del subcomisario Eli Tubul, habían identificado varios días antes indicios sobre el lugar. En el marco de una investigación amplia, los efectivos llegaron hasta el pozo con el fin de localizar por sus propios medios los hallazgos y comenzaron una vigilancia continua del sitio.
Un arsenal oculto fue localizado dentro de un pozo en Al-Jib tras varios días de vigilancia de la Guardia Fronteriza y labores de bombeo e inmersión para recuperar las armas.
Durante varios días, fuerzas de la Guardia Fronteriza en el área de Jerusalén mantuvieron observación permanente sobre el pozo, las 24 horas del día, con el objetivo de detectar la llegada de sospechosos o cualquier intento de acceder a los medios de combate ocultos en su interior. Los combatientes incluso entraron en el agua e intentaron bucear hasta el fondo del pozo.
Sin embargo, en poco tiempo quedó claro que se trataba de un pozo mucho más profundo y complejo de lo estimado inicialmente, y que no era posible llegar al fondo con los medios disponibles. A raíz de ello, se decidió convocar al lugar a equipos de bomberos y rescate, que realizaron un bombeo prolongado de unos 100 metros cúbicos de agua.
Bombeo del pozo y recuperación de las armas
En paralelo a las labores de bombeo, fue convocado un buzo profesional, que realizó varias inmersiones complejas hasta el fondo del pozo. Solo después de un trabajo prolongado y exigente, el buzo logró llegar a la parte inferior y localizar todos los medios de combate ocultos en el lugar.
El armamento estaba oculto dentro de bolsas bien selladas, al parecer con el objetivo de impedir la entrada de agua y conservar su estado durante un periodo prolongado. Junto a las armas también se encontraron medios y equipos destinados a su mantenimiento, incluidos lubricantes específicos.
Según las sospechas, las armas fueron escondidas apenas unos días antes de su localización.