Un tribunal extendió hasta el viernes la prisión preventiva de cuatro de los diez menores sospechosos por el asesinato de Yemanu Zelka, el empleado de una pizzería apuñalado la semana pasada en Petah Tikva.
Zelka, de 21 años, fue atacado por un grupo de jóvenes que, según la investigación, le tendió una emboscada cuando salía de trabajar en la víspera del Día de la Independencia. El joven sufrió heridas graves y murió al día siguiente en el hospital.
Antes de la audiencia celebrada este jueves, unas 200 personas se concentraron frente al Juzgado de Primera Instancia de Petah Tikva para reclamar castigo para los sospechosos. La mayoría de los manifestantes eran israelíes de origen etíope. “Justicia para Yemanu”, exigían, mientras coreaban también: “La sangre etíope no es barata”.
En el mismo caso, un juez ordenó arresto domiciliario para tres de los diez sospechosos, entre ellos dos menores de 12 años.
El principal sospechoso, un adolescente de 15 años señalado como quien habría asestado las puñaladas mortales, y otros dos detenidos aún no comparecieron ante un juez para una segunda revisión de su detención.