Tres agentes de la Policía Fronteriza fueron interrogados ayer bajo advertencia por sospechas de robo de un automóvil y abuso de poder. El caso se relaciona con un episodio ocurrido durante una patrulla en la zona de Jerusalén.
El Departamento de Investigaciones Internas de la Policía sostiene que los agentes vieron un vehículo estacionado con las llaves dentro, lo condujeron y dañaron automóviles cercanos. Después lo abandonaron y no avisaron a sus superiores. El vehículo todavía no ha sido localizado.
No se precisó cuándo habría ocurrido el episodio. Los tres agentes recibieron la orden de mantenerse alejados de instalaciones policiales durante 15 días.










