El Tribunal de Distrito de Beersheba desestimó el recurso de dos activistas de la flotilla a Gaza y confirmó su detención hasta el domingo.
Los detenidos son el hispano-palestino Saif Abu Keshek y el brasileño Thiago Avila, trasladados a Israel la semana pasada tras la interceptación de sus embarcaciones. La organización izquierdista israelí Adalah, que los representa, calificó la decisión de “tanto ilegal como irrazonable”.
Según Adalah, la sentencia “no abordó la falta fundamental de autoridad legal del Estado para llevar a cabo una detención —que fue, en la práctica, un secuestro— en aguas internacionales”.
“Una detención legal en estas circunstancias requeriría una extradición formal. Dado que no existe autoridad legal para detener, cada día adicional de detención es ilegal”, argumenta la organización de derechos humanos.
Adalah afirma además que el tribunal “se basó en pruebas secretas”, lo que impidió a sus abogados impugnarlas por falta de acceso.
La misma organización sostiene que ambos permanecen en huelga de hambre desde su detención y que Abu Keshek aumentó la protesta y se niega a beber agua.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel afirmó que los dos estaban afiliados a la Conferencia Popular para los Palestinos en el Extranjero (PCPA), grupo acusado por Washington de “actuar clandestinamente en nombre” del grupo terrorista palestino Hamás.
El ministerio indicó que Abu Keshek era un miembro destacado de la PCPA y que Avila también estaba vinculado al grupo y era “sospechoso de actividades ilegales”.
España ha rechazado las acusaciones contra Abu Keshek.