La Asociación de Prensa Extranjera (FPA) instó a los periodistas a “ser cautelosos a la hora de aceptar sin más” el material difundido por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), luego de que el ejército distribuyera una imagen digitalmente alterada del periodista libanés Ali Shoeib, muerto en un ataque aéreo israelí.
El 28 de marzo, las FDI publicaron una imagen de Shoeib dividida en dos versiones: una sin editar, en la que aparecía con chaleco de prensa, y otra manipulada para mostrarlo con uniforme de Hezbolá. El ejército alegó que fue atacado por actuar como agente de la Fuerza Radwan “bajo la apariencia de periodista”. Un día después publicaron lo que presentaron como una imagen sin retocar de Shoeib vestido con uniforme militar junto a un tanque.
“Esta imagen resultó ser falsa”, afirmó la FPA en un comunicado, señalando que su propósito era “desacreditar” a Shoeib, quien murió junto a otros dos periodistas.
La asociación fue más lejos en su crítica: “Durante las guerras recientes, ha sido una práctica habitual del ejército israelí desacreditar a los periodistas y sembrar la duda difundiendo información inexacta y planteando acusaciones sin aportar pruebas claras”.
Israel enfrenta acusaciones reiteradas de atacar a periodistas desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, en particular en Gaza, donde la prensa extranjera tiene prohibida la entrada desde el inicio de la guerra. Las FDI han negado sistemáticamente esas acusaciones, argumentando que toman medidas para minimizar daños civiles y que algunos periodistas muertos en los ataques tenían vínculos con organizaciones terroristas.