Hezbolá lanzó una reprimenda pública contra el canal libanés LBCI por un video que caricaturiza a Naim Qassem, líder del grupo, y a sus combatientes como personajes del juego para teléfonos móviles “Angry Birds”. La organización calificó el clip de “ofensivo” y sostuvo que incluía “insultos ofensivos y baratos que degradan el discurso político hasta un nivel repulsivo”.
El video, difundido ayer por LBCI, muestra a Qassem dando instrucciones a sus combatientes, convertidos en pájaros de la popular saga, en plena lucha contra el ejército israelí, representado como los cerdos verdes del videojuego.
بين الغضب والمكر، يشتعل الصراع#LBCINews @BBchannellb pic.twitter.com/W2K0OTi1oY
— LBCI Lebanon News (@LBCI_NEWS) May 1, 2026
En su comunicado, Hezbolá pidió además a sus seguidores que no se dejen “arrastrar” a la polémica, que atribuyó a una controversia “orquestada por los enemigos de la resistencia”.
La difusión del clip provocó reacciones en redes sociales entre simpatizantes del grupo, que denunciaron una burla contra Qassem, también clérigo chií. Parte de esas respuestas incluyó imágenes ofensivas contra el patriarca maronita Beshara Rai, la principal autoridad cristiana del Líbano.
“Ante nuestros símbolos sagrados y nuestro jeque (Qassem), todos los símbolos sagrados caen”, escribió un simpatizante de Hezbolá en X, en alusión a Rai.
Tras esa escalada, el presidente Joseph Aoun afirmó en un comunicado que “condenó y rechazó cualquier ataque contra los jefes de las comunidades religiosas cristianas y musulmanas y las figuras espirituales en el Líbano”.
El mandatario también llamó a la población “a abstenerse de los insultos personales, dadas las repercusiones negativas de tales prácticas, especialmente en las circunstancias actuales por las que atraviesa el país, que requieren una amplia solidaridad nacional”.
LBCI fue creado en la década de 1980 por las Fuerzas Libanesas, partido cristiano enfrentado a Hezbolá. Con el paso de los años, la cadena tomó distancia de esa formación y ha buscado proyectar una imagen más independiente.
Aunque el Líbano mantiene una libertad de expresión relativamente mayor que la de otros países árabes, medios de comunicación, artistas y comediantes han sido objeto de acoso por trabajos considerados ofensivos hacia figuras políticas o religiosas.