Ted Turner, empresario, filántropo y fundador de CNN, murió el miércoles a los 87 años, rodeado de su familia, según informó Turner Enterprises. Su muerte provocó reacciones en el ámbito mediático internacional por el papel decisivo que tuvo en la transformación del negocio informativo a escala global.
Turner cambió el consumo de noticias en 1980 con el lanzamiento de CNN, la primera cadena dedicada a emitir información las 24 horas. La apuesta fue recibida en sus inicios con escepticismo, en un momento en que la idea de un flujo informativo continuo era considerada inviable. Con el tiempo, la señal alteró el vínculo del público con la actualidad y convirtió a los televidentes en “testigos instantáneos de la historia”, como destacó la revista Time al elegirlo Hombre del Año en 1991.
Tras conocerse la noticia, el presidente de CNN, Mark Thompson, afirmó: “Ted fue un líder intensamente involucrado y comprometido, intrépido, valiente y siempre dispuesto a respaldar una corazonada y confiar en su propio juicio. Fue y siempre será el espíritu que preside CNN”.
Nacido en Ohio y establecido en Atlanta, Turner construyó una imagen pública marcada por su estilo directo y provocador, que le valió el apodo de “La boca del sur”. Antes de consolidarse como magnate de los medios, tomó el control de la empresa de vallas publicitarias de su padre a los 24 años, en medio de una tragedia familiar. A partir de esa base expandió sus negocios, adquirió los Atlanta Braves y desarrolló la primera “superestación” de cable.
Su figura trascendió el mundo de la comunicación. Fue un navegante reconocido, un activo conservacionista y uno de los mayores propietarios de tierras privadas de Estados Unidos. También se le atribuyó un papel importante en la reintroducción del bisonte en el oeste del país.
En el terreno filantrópico, Turner destacó por su respaldo a causas internacionales y por su promesa de donar $1.000 millones a las Naciones Unidas. En sus últimos años mantuvo el foco en fundaciones dedicadas a amenazas ambientales y nucleares, incluso después de afrontar reveses personales y financieros.
En 2018 reveló que padecía demencia con cuerpos de Lewy. Esa etapa se sumó a otras dificultades, entre ellas la pérdida de gran parte de su fortuna durante la fusión de AOL-Time Warner y el final de su conocido matrimonio con Jane Fonda.
A Turner le sobreviven sus cinco hijos y varios nietos.