Una periodista estadounidense fue secuestrada el martes en Bagdad y las fuerzas de seguridad iraquíes desplegaron una operación para localizar a sus captores, según informaron autoridades del país.
Aunque el Ministerio del Interior de Irak evitó identificar a la víctima y se limitó a señalar que se trataba de una periodista extranjera, fuentes policiales confirmaron a Reuters que la secuestrada es Shelly Kittelson, reportera freelance. Alex Plitsas, quien se presenta como su contacto estadounidense designado en Irak, afirmó que fue capturada por Kataib Hezbolá, grupo terrorista iraquí aliado de Irán.
El ministerio indicó que la búsqueda de los responsables se apoya en “información precisa y mediante intensas operaciones de campo”, después de que uno de los vehículos utilizados en el secuestro volcara cuando sus ocupantes intentaban huir.
فيديو خاص لـ "الحدث" يوثق لحظة خطف الصحافية الأميركية شيلي كليستون من وسط بغداد
— الحدث عاجل (@Alhadath_Brk) March 31, 2026
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Según el comunicado oficial, un sospechoso fue detenido y uno de los autos empleados en la operación fue incautado, pero otros involucrados siguen prófugos.
Funcionarios de seguridad citados por The Associated Press señalaron que en el secuestro participaron dos vehículos. Uno de ellos chocó y fue interceptado por las autoridades cerca de Al-Haswa, en la provincia de Babil, al suroeste de Bagdad. Kittelson, añadieron, fue trasladada a un segundo automóvil que logró escapar.
El canal Al-Hadath difundió imágenes que atribuye al secuestro. En el video se observa a una persona siendo empujada por la fuerza al interior de un coche por dos individuos.
La Embajada de Estados Unidos en Bagdad no hizo comentarios. Un portavoz de la legación se negó a responder sobre el caso.
El secuestro revive el antecedente de Elizabeth Tsurkov, estudiante de posgrado de Princeton con ciudadanía israelí y rusa, desaparecida en Bagdad en 2023. Tsurkov fue liberada y entregada a las autoridades estadounidenses en septiembre de 2025. Kataib Hezbolá nunca asumió oficialmente la responsabilidad por aquel secuestro.
Por ahora no está claro si el caso está vinculado a la guerra regional en curso. Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, milicias respaldadas por Teherán en Irak han lanzado ataques regulares contra instalaciones estadounidenses en el país.
En ese mismo periodo, la Embajada de Estados Unidos ha advertido sobre el riesgo de secuestro y ha instado a los ciudadanos estadounidenses a abandonar Irak.
