El primer ministro Benjamín Netanyahu y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, podrán reunirse con el jefe de la Policía de Israel, Danny Levy, pero carecen de autoridad para darle instrucciones sobre las elecciones del martes. Esa es la distinción que estableció el juez Noam Sohlberg, presidente de la Comisión Electoral Central, al rechazar una petición para impedir el encuentro.
La solicitud procedía del partido Yashar, encabezado por Gadi Eisenkot, que cuestionó la reunión por el riesgo de una posible injerencia electoral. El Likud negó esa acusación. Para Sohlberg, no se aportaron pruebas suficientes de que la celebración del encuentro constituyera por sí misma una interferencia en las elecciones.
En su resolución, el magistrado explicó que tanto Netanyahu como Ben Gvir pueden tratar con el comisionado asuntos generales de orden público y pedirle información sobre los preparativos de la Policía. Sin embargo, ninguno de los dos puede dirigir las actuaciones policiales relacionadas con la integridad de la votación ni impartir instrucciones sobre la preparación de los comicios.
Sohlberg precisó que la integridad, la organización y el desarrollo de las elecciones corresponden a la Comisión Electoral Central y a su presidente. También pidió a todas las partes que extremen el cuidado para no exceder sus competencias en cuestiones electorales.
El juez tiene prevista para esta noche una reunión con Levy y con el director general interino de la Comisión Electoral Central. Ambos examinarán con él los preparativos policiales para la votación y, si es necesario, se emitirán las decisiones e instrucciones correspondientes.










