Tzvika Mor, candidato de la lista Sionismo Religioso y padre de Eitan Mor, superviviente del cautiverio, criticó al gobierno británico por imponer sanciones a comunidades judías en Judea y Samaria.
Mor calificó a los británicos de “antisemitas” y sostuvo que, para él, ocupan “al menos el segundo lugar después de los nazis”. Añadió que, aunque existen los terroristas de Nukhba, “los británicos vienen después de ellos”.
También vinculó su postura con la actuación británica durante el Mandato. Mencionó la revocación de la Declaración Balfour, el Libro Blanco, los disturbios durante la Gran Revuelta Árabe, el incumplimiento de la obligación de establecer un hogar nacional para el pueblo judío y el rechazo de refugiados del Holocausto.
Mor respaldó la decisión del gobierno israelí de ampliar las comunidades judías en Judea y Samaria y la definió como “la respuesta sionista adecuada” a la presión internacional. Sostuvo que Israel no debe ceder a esas presiones y afirmó que el control de seguridad debe permanecer exclusivamente en manos israelíes.
Ante las acusaciones de violencia judía en Judea y Samaria, afirmó que se toma una minoría muy reducida de incidentes para presentarlos como “terrorismo judío”. También volvió a relacionar las críticas británicas con la actuación del Reino Unido durante el Mandato.
Mor pidió además un cambio de fondo en la política israelí hacia Judea y Samaria y propuso abandonar formalmente los Acuerdos de Oslo. Según su planteamiento, Israel debería regresar a las zonas abiertas de las Áreas A y B.
Sobre la población palestina, rechazó la expulsión y propuso permitir la emigración de quienes quieran marcharse. Planteó que Israel asuma por completo el control de seguridad y que el control civil permanezca en manos palestinas.










