El presidente sirio, Ahmed al-Sharaa, se reunió hoy en Damasco con el primer ministro libanés, Nawaf Salam, en una visita dedicada a abordar cuestiones como la seguridad, el transporte y la energía.
Un comunicado de la presidencia siria indica que los líderes debatieron “el desarrollo de la cooperación económica y comercial… y el refuerzo de la coordinación en materia de seguridad con el fin de apoyar la estabilidad y hacer frente a los retos”, así como la evolución de la situación regional e internacional.
La agencia estatal de noticias siria SANA afirma que la visita tenía como objetivo “desarrollar la cooperación conjunta… especialmente en los sectores de la economía, el transporte y la energía”.
Las conversaciones también abordaron “la necesidad de controles fronterizos más estrictos entre Siria y el Líbano y la prevención de todo tipo de contrabando”, añade Salam.
El Líbano y Siria comparten una frontera porosa de 330 kilómetros (205 millas), conocida por el contrabando de personas, armas y mercancías, especialmente por parte de Hezbolá.
Las nuevas autoridades sirias se muestran hostiles hacia el grupo terrorista libanés y su patrocinador, Irán, y han anunciado la detención de presuntas células afiliadas a Hezbolá en los últimos meses, mientras que el grupo ha negado tener presencia alguna en Siria.
Salam afirma que “no permitiremos que el Líbano sea utilizado como plataforma para perjudicar a ninguno de sus hermanos árabes, incluida Siria”.