El presidente francés, Emmanuel Macron, llegó a Damasco en la primera visita de un jefe de Estado de Europa Occidental desde que las nuevas autoridades sirias asumieron el poder en 2024.
Macron, que partirá el martes, defenderá “una Siria libre y pluralista que respete a cada uno de sus componentes” y que contribuya a moderar las tensiones en Oriente Medio, según comunicó la presidencia francesa a los periodistas antes del viaje.
A su llegada, el mandatario francés fue recibido por el ministro de Asuntos Exteriores sirio, Asaad al-Shaibani.
El presidente Ahmed al-Sharaa ha intentado restablecer la credibilidad internacional de Siria y reactivar un país sumido en dificultades desde que derrocó en diciembre de 2024 al gobernante de larga data Bashar al-Assad.
El último presidente francés que visitó Siria fue Nicolas Sarkozy, en 2009, antes de que Assad reprimiera brutalmente en 2011 las protestas a favor de la democracia. Aquella represión desencadenó un conflicto que dejó más de medio millón de muertos y devastó la infraestructura y la industria del país.
El atentado mortal con bomba cometido la semana pasada en una cafetería de Damasco supuso el desafío de seguridad más reciente para las nuevas autoridades islamistas, que intentan reunificar el país tras más de 13 años de guerra civil.
La agencia estatal siria SANA describió la visita como “un paso fundamental en el proceso de restauración de la presencia internacional de Siria”. Añadió que, con este viaje, “las relaciones sirio-francesas entran en una nueva fase basada en el respeto mutuo y una asociación equilibrada”.