El presidente sirio, Ahmed al-Sharaa, reconoció que las negociaciones entre Siria e Israel atraviesan dificultades importantes, aunque descartó que hayan llegado a un punto muerto. En una entrevista con la agencia de noticias turca Anadolu, atribuyó los obstáculos a la insistencia de Israel en permanecer en territorio sirio.
Al-Sharaa acusó a Israel de haber tratado a Siria con “gran brutalidad”, en alusión a los ataques israelíes contra bases y tropas sirias que controlan algunas zonas del país.
Pese a las tensiones, el mandatario sirio subrayó que su gobierno toma en serio la consecución de un acuerdo de seguridad con Israel como vía para preservar la estabilidad regional.