Las autoridades sirias anuncian que han detenido a una célula afiliada a Hezbolá que planeaba asesinar a funcionarios del Gobierno, mientras que el grupo terrorista libanés niega las “falsas acusaciones”.
El Ministerio del Interior sirio afirma haber llevado a cabo una “serie de operaciones de seguridad simultáneas” en los alrededores de Damasco y en las provincias de Alepo, Homs, Tartús y Latakia.
Afirma que las operaciones condujeron al “desmantelamiento de una célula organizada afiliada a la milicia de Hezbolá, cuyos miembros se infiltraron en territorio sirio tras recibir un entrenamiento especializado intensivo en el Líbano”.
Las investigaciones preliminares revelan que la célula planeaba “asesinatos selectivos contra altos cargos del Gobierno”, según el comunicado del Ministerio, que añade que se incautó de material militar, incluidos artefactos explosivos y lanzagranadas RPG, entre otras armas.
Publicó las fotografías de 11 sospechosos, sin especificar su nacionalidad, y afirmó que entre ellos se encontraba el responsable de planear y supervisar los asesinatos.
Hezbolá emitió un comunicado en el que “niega categóricamente las falsas acusaciones del Ministerio del Interior sirio”.
“La repetición de estas afirmaciones por parte de las autoridades de seguridad sirias, a pesar de nuestras reiteradas declaraciones de que Hezbolá no tiene presencia en territorio sirio… plantea serias dudas”, afirma el grupo respaldado por Irán.
Añade que “sugiere que hay quienes buscan avivar las tensiones y los conflictos entre los pueblos sirio y libanés”.