El brote en el MV Hondius dejó tres muertos, varios enfermos y un operativo internacional para ubicar pasajeros, contactos cercanos y posibles contagios fuera del barco.
El brote en el MV Hondius activó una alerta internacional
Después de que pasajeros del crucero MV Hondius bajaran en Santa Elena el 24 de abril, autoridades sanitarias de varios países iniciaron un rastreo que alcanza al menos cuatro continentes. La búsqueda apunta a los viajeros que dejaron el barco antes de la confirmación del brote y a las personas con las que pudieron haber tenido contacto tras el desembarco. El operativo incluye a pasajeros de al menos 12 países y a rutas aéreas posteriores.
Hasta ahora, el brote dejó tres muertos: una pareja holandesa y una ciudadana alemana. Las pruebas confirmaron que al menos cinco personas que estuvieron a bordo contrajeron el virus Andes, un hantavirus detectado en Sudamérica. A diferencia de otros virus de este tipo, el Andes puede pasar de una persona a otra y causar una enfermedad pulmonar grave, que con frecuencia resulta mortal.
Aunque más de dos docenas de pasajeros salieron del barco sin un rastreo inicial de contactos, Oceanwide Expeditions afirmó que ninguno de los pasajeros ni tripulantes que permanecen a bordo presenta síntomas. La compañía indicó además que el barco navega hacia las Islas Canarias. Allí se espera su llegada entre el sábado y el domingo con más de 140 personas todavía embarcadas, según la información difundida por la empresa.
Desde la Organización Mundial de la Salud, el doctor Abdirahman Mahamud sostuvo que el riesgo para la población general es bajo. El organismo recordó que el virus suele transmitirse por inhalación de excrementos de roedores contaminados y que no se contagia con facilidad entre humanos. A juicio de la OMS, el brote puede quedar limitado si los países aplican medidas de salud pública y cooperan entre sí.
La secuencia de muertes y evacuaciones centró el escrutinio sanitario
Bajo revisión quedó la cronología del brote después de que el primer muerto, un pasajero holandés, muriera el 11 de abril a bordo. Su cuerpo salió del buque el 24 de abril en Santa Elena, una isla del Atlántico Sur. Ese mismo día también desembarcó su esposa, que voló a Sudáfrica al día siguiente y murió allí. La tercera víctima, una mujer alemana, murió el 2 de mayo y su cuerpo continúa en el barco.
Sobre la cantidad de personas que dejaron el buque en Santa Elena, surgieron cifras distintas. Oceanwide Expeditions señaló que fueron 30 pasajeros, entre ellos el holandés muerto y su esposa. El Ministerio de Exteriores de Países Bajos situó la cifra cerca de 40. La parada en la isla coincidía con el final previsto del viaje para algunos pasajeros, lo que complica la reconstrucción precisa de movimientos posteriores.
No fue hasta el 2 de mayo cuando llegó la confirmación oficial del hantavirus. Ese día, autoridades sanitarias identificaron el virus en un pasajero británico que había sido evacuado a Sudáfrica tres días después de la escala en Santa Elena. Allí fue examinado y permanece en cuidados intensivos. La demora entre el desembarco de pasajeros y la identificación del virus quedó como uno de los puntos más sensibles del caso.
Desde Israel, el Ministerio de Sanidad comunicó que no había pacientes con hantavirus en el país, de acuerdo con medios hebreos. También surgió un informe no confirmado sobre una persona que regresó desde Europa con hantavirus en diciembre de 2025. Sin embargo, el doctor Daniel Grupel, del Hospital Hadassah, aseguró que no tiene conocimiento de casos recientes en Israel y describió el virus detectado como más grave que el conocido en Europa.
Datos clave del rastreo internacional por el brote
- Al menos cinco personas que estuvieron en el MV Hondius contrajeron el virus Andes.
- El brote dejó tres muertos: una pareja holandesa y una ciudadana alemana.
- Más de dos docenas de pasajeros de al menos 12 países dejaron el barco el 24 de abril.
- La OMS organizó el envío de 2.500 kits de diagnóstico desde Argentina a laboratorios de cinco países.
Los contactos en vuelos y escalas ampliaron la vigilancia fuera del barco
Cuando el caso salió del ámbito del crucero, Suiza informó que un hombre dio positivo tras haber desembarcado en Santa Elena, aunque sus movimientos intermedios no están claros. En Singapur, autoridades sanitarias vigilan a dos hombres que bajaron del barco en la isla, viajaron después a Sudáfrica y regresaron luego a su país. Ambos quedaron aislados y bajo pruebas, según la información oficial difundida el jueves.
En Santa Elena, las autoridades locales controlan a un pequeño grupo de personas consideradas contactos de mayor riesgo. A esas personas se les ordenó un aislamiento de 45 días. Sudáfrica, por su parte, también rastrea contactos de pasajeros que habían dejado el barco, con especial atención al vuelo del 25 de abril entre Santa Elena y Johannesburgo, una conexión clave para seguir la dispersión de posibles contagios.
Después de que una pasajera infectada subiera brevemente a un avión en Sudáfrica, autoridades neerlandesas informaron que una azafata presentaba síntomas compatibles con hantavirus. La trabajadora sería analizada en aislamiento en un hospital de Ámsterdam. La pasajera era la mujer holandesa cuyo marido murió en el barco. Como estaba demasiado enferma para continuar hacia Europa, la bajaron del avión en Johannesburgo y murió más tarde.
En caso de que la azafata dé positivo, sería la primera persona conocida que no estuvo en el MV Hondius y que habría contraído el virus dentro de este brote. Francia también notificó un caso de contacto: un ciudadano francés con síntomas benignos quedó aislado y bajo evaluación médica tras su vinculación con el pasajero del barco que tomó el vuelo del 25 de abril desde Santa Elena a Johannesburgo.
Argentina investiga el origen del virus Andes vinculado al crucero
Mientras avanzan los rastreos internacionales, la atención se concentra en Argentina como posible origen del brote. Según la OMS, la pareja holandesa vinculada con los dos primeros casos viajó por Argentina, Chile y Uruguay antes de embarcar. Durante ese recorrido visitó lugares donde estaba presente la especie de rata que se sabe portadora del virus Andes, una pista central para reconstruir el comienzo de la cadena de contagios.
Aunque el foco de la pesquisa ya está puesto en Ushuaia, funcionarios del Ministerio de Salud argentino dijeron a The Associated Press que los investigadores aún no habían partido hacia el sur del país. El ministerio indicó por escrito que científicos del Instituto Malbrán tenían previsto viajar allí en los próximos días. La investigación busca establecer con mayor precisión dónde y cómo comenzó el brote que luego llegó al crucero.
Una vez que lleguen a Ushuaia, situada a unas 3,5 horas de vuelo de Buenos Aires, los especialistas analizarán roedores del basurero local para determinar si portan el virus Andes. En paralelo, la OMS trabaja con las autoridades argentinas para reconstruir los movimientos de la pareja holandesa. Como parte de esa coordinación, el organismo organizó el envío de 2.500 kits de diagnóstico desde Argentina a laboratorios de cinco países.
Según el Ministerio de Salud argentino, el año pasado hubo 28 muertes por hantavirus, una cifra superior al promedio de 15 registrado en los cinco años previos. De acuerdo con esos datos oficiales, casi un tercio de los casos detectados en 2025 fueron mortales. Ese antecedente refuerza la preocupación sobre la capacidad del virus Andes para causar cuadros graves y explica el nivel de atención internacional que generó el caso del MV Hondius.