Investigadores de la Universidad Ben-Gurion del Néguev, en Israel, identificaron dos proteínas que ayudan a las células cancerosas a sobrevivir al estrés provocado por la quimioterapia. El hallazgo describe un mecanismo de defensa que podría servir para desarrollar tratamientos contra la resistencia de los tumores a estos fármacos.
Las proteínas, denominadas DNAJB12 y DNAJB14, se encuentran en la membrana del retículo endoplasmático, una estructura celular responsable de producir, procesar y plegar proteínas. El equipo dirigido por Aeid Igbaria descubrió que, ante el estrés celular, ambas intervienen en la activación de una vía que permite trasladar proteínas protectoras desde el retículo endoplasmático hasta el citosol.
Una vez en el citosol, esas proteínas adquieren una función defensiva: bloquean enzimas que desencadenan la muerte celular programada, conocida como apoptosis. De ese modo, las células cancerosas pueden permanecer vivas pese a los efectos de la quimioterapia.
El mecanismo depende de enlaces químicos que mantienen la estructura funcional de las proteínas DNAJB12 y DNAJB14. Cuando esos enlaces se rompen, el sistema protector deja de funcionar y la célula puede iniciar la apoptosis. El hallazgo permite identificar una posible vía para impedir que las células tumorales utilicen esta respuesta de supervivencia.
El estudio, publicado en la revista científica Redox Biology, se realizó con líneas celulares humanas sometidas a tratamientos farmacológicos y condiciones de estrés fisiológico. Igbaria trabajó con Laila Abu Madegam, Noa Gavriel y Raifu Tolulope Adebisi, del Departamento de Ciencias de la Vida de la universidad.
Los investigadores también señalaron que este mecanismo opera en células cardíacas durante la falta de oxígeno. Su control podría tener aplicaciones adicionales para reducir el daño en el tejido del corazón después de un infarto.










