El Ministerio de Sanidad anunció este jueves una nueva restricción legal para hacer frente al aumento de la adicción a los opioides recetados: los médicos no podrán prescribir una cantidad de medicamento superior a la necesaria para cinco días de tratamiento por receta.
Las nuevas directrices también reducen de 15 a cinco días la validez de las recetas manuscritas de opioides.
Según el ministerio, los opioides son analgésicos de gran potencia que la legislación israelí clasifica como sustancias peligrosas. Aunque resultan esenciales para tratar el dolor intenso, las autoridades sanitarias insisten en que su efecto inhibidor sobre el sistema nervioso central y su capacidad para provocar euforia los convierten en sustancias altamente adictivas, con un grave riesgo de dependencia, sobredosis y muerte si se usan de forma indebida.
El objetivo principal de la normativa, de acuerdo con el ministerio, es impulsar entre la comunidad médica el uso de recetas digitales infalsificables, con el fin de eliminar el fraude en las prescripciones y contener la venta ilícita de medicamentos.
La medida forma parte de una campaña estratégica más amplia, desarrollada durante varios años por el ministerio y las organizaciones nacionales de mantenimiento de la salud (HMO), que, según las autoridades, ya ha permitido una reducción cuantificable del consumo nacional de opioides.