Los exámenes de Gonen Klein, de 66 años y residente de Degania Bet, ya no muestran indicios detectables del cáncer de próstata metastásico avanzado que padecía. Después de una serie de tratamientos en el Centro Médico Ziv de Tzfat, las imágenes de control no revelaron signos de la enfermedad y su nivel de antígeno prostático específico (PSA) descendió a cero.
Klein recibió una terapia dirigida con lutecio-177 PSMA, indicada para pacientes cuyo cáncer de próstata metastásico continúa su progresión a pesar del tratamiento hormonal o la quimioterapia. El procedimiento aprovecha una proteína que se encuentra en concentraciones elevadas en las células cancerosas para conducir la sustancia radiactiva hasta ellas. De ese modo, la radiación actúa de forma localizada y disminuye la exposición de los tejidos sanos cercanos.
Para Yisrael Sandler, director del Instituto de Medicina Nuclear del Centro Médico Ziv, lo extraordinario es el alcance de la respuesta. El especialista explicó que el tratamiento suele retrasar el avance del cáncer y mejorar la calidad de vida, pero que la ausencia de enfermedad detectable en los controles de Klein constituye un resultado excepcional. Sandler destacó la posibilidad de dirigir la radiación de manera precisa a las células tumorales.
La planificación de las sesiones y el seguimiento de sus efectos se realizaron con Veriton, un sistema avanzado de imágenes SPECT que permite observar con detalle la evolución del paciente durante la terapia. El lutecio-177 PSMA está incluido en la cobertura nacional de salud de Israel y normalmente puede administrarse sin hospitalización.
El propio Klein expresó la emoción que sintió al conocer los resultados. “Por increíble que parezca, las pruebas mostraron que ya no hay evidencia de enfermedad”, afirmó. También describió el momento como profundamente conmovedor para él y su familia, y alentó a los hombres a realizarse análisis de sangre periódicos para la detección temprana del cáncer de próstata.
Rivka Klein, su esposa, manifestó su deseo de que otros pacientes conozcan la posibilidad de recibir este tratamiento en Ziv. “Siento que he sido bendecida con mi esposo nuevamente”, expresó al referirse al resultado y a lo que representa para su familia.
Salman Zarka, director del Centro Médico Ziv, explicó que la incorporación de esta terapia en el norte de Israel busca facilitar el acceso de los residentes de la región a la atención oncológica avanzada. La intención es que puedan recibir el tratamiento especializado más cerca de sus hogares.










