Un hombre vinculado a movimientos supremacistas blancos en Estados Unidos se declaró culpable de intentar proporcionar información sobre funcionarios israelíes a Hezbolá, la organización terrorista respaldada por Irán, y de provocar el incendio de un histórico centro de derechos civiles en Tennessee. La sentencia de Regan Prater está programada para el 9 de septiembre en Knoxville.
El cargo federal por terrorismo se basa en los esfuerzos de Prater por entregar al grupo libanés “una lista de información de identificación personal de individuos presuntamente afiliados al gobierno de Israel”, según la información penal presentada en febrero. En virtud del acuerdo de culpabilidad, el gobierno acordó que una sentencia no superior a 20 años era apropiada.
El segundo cargo al que se allanó Prater corresponde al incendio del Highlander Research and Education Center en New Market, ocurrido en la madrugada del 29 de marzo de 2019. El fuego causó daños por más de $1,2 millones y destruyó décadas de documentos irremplazables vinculados al Movimiento por los Derechos Civiles, incluyendo artefactos y discursos de distintas épocas. Nadie resultó herido.
Prater fue arrestado en abril de 2025, seis años después del incendio. Una declaración jurada presentada ante un tribunal federal del este de Tennessee lo vinculó al hecho a partir de publicaciones en chats de grupos supremacistas blancos. Un testigo envió al FBI capturas de pantalla en las que preguntó a una persona, identificada por las autoridades como Prater bajo el nombre de usuario “Rooster”, si había provocado el incendio.
“No estoy admitiendo nada”, respondió ese usuario, para luego describir con precisión cómo inició el fuego “con una bomba de bengala y algo de napalm”. En las cercanías del lugar, fue hallado pintado con aerosol un símbolo de poder blanco descrito como una “triple cruz”, el mismo emblema encontrado en un arma del terrorista responsable de la masacre del 15 de marzo de 2019 en mezquitas de Christchurch, Nueva Zelanda, en la que murieron 51 personas.
Highlander es reconocido como un espacio donde figuras de los derechos civiles como Rosa Parks y John Lewis recibieron formación. Parks participó allí en un taller sobre integración en 1955, meses antes de su famosa negativa a ceder su asiento en un autobús de Montgomery, Alabama, y atribuyó al centro su consolidación como activista.
Prater tiene antecedentes por delitos similares. En junio de 2019 provocó un incendio en una tienda en el este de Tennessee, fue condenado a cinco años de prisión federal y obligado a pagar 106.000 dólares en restitución. En la escena, los investigadores hallaron su teléfono celular con un video que mostraba a una persona encendiendo un acelerante dentro del local.
La declaración de culpabilidad del lunes implicó la desestimación de la acusación original de 2025 por incendio provocado, reemplazada por la información penal de febrero que incorpora el cargo relacionado con Hezbolá.
La declaración de Prater coincide con la publicación de un informe de la Universidad de Tel Aviv que advierte un aumento alarmante en los ataques violentos contra judíos durante 2025, el año en que más judíos de la diáspora murieron en incidentes antisemitas en tres décadas. Aunque el total de incidentes, incluyendo vandalismo y amenazas verbales, disminuyó en varios países respecto a 2024, los ataques físicos como palizas y lanzamiento de piedras se volvieron más frecuentes, según el informe del Centro de Estudios sobre el Judaísmo Europeo Contemporáneo y el Instituto Irwin Cotler.
En todos los países occidentales, el número total de incidentes antisemitas se mantuvo decenas de puntos porcentuales por encima de los registros de 2022, el año previo a la masacre del 7 de octubre de 2023 que desencadenó la guerra en Gaza.
Entre los peores ataques de 2025 en Estados Unidos figuran el asesinato el 21 de mayo de dos miembros del personal de la Embajada de Israel, Yaron Lischinsky y Sarah Milgrim, frente al Capital Jewish Museum en Washington, y el asesinato de Karen Diamond el 1 de junio en Boulder, Colorado, tras un ataque con dispositivos incendiarios contra participantes en una marcha pro-Israel perpetrado por un hombre que gritaba “Free Palestine”.