El ejército iraní instó a Azerbaiyán a “expulsar a los sionistas” de su territorio y advirtió que esa medida es necesaria para evitar una mayor inseguridad en la región, un día después de que Bakú acusara a Teherán de planear ataques dentro de su país.
En un comunicado, un portavoz militar iraní se dirigió a Azerbaiyán como “país musulmán” y pidió la expulsión de los israelíes para no poner en riesgo “la seguridad de su pueblo y del Irán islámico”.
La declaración eleva la tensión entre ambos vecinos en medio de un nuevo cruce de acusaciones. Azerbaiyán denunció el día anterior que había frustrado varios ataques terroristas supuestamente organizados por Irán, entre ellos planes contra un importante oleoducto, una sinagoga y dirigentes de la comunidad judía.
Teherán no respondió de forma directa a esas acusaciones, pero volvió a colocar a Israel en el centro de su discurso contra Bakú. Irán acusa desde hace años a Israel de utilizar territorio azerbaiyano para operaciones de inteligencia en su contra.
Israel mantiene una alianza estrecha con Azerbaiyán y figura entre sus principales proveedores de armas, un vínculo que Teherán considera una amenaza en su frontera norte.
La tensión aumentó además el jueves, cuando al menos cuatro drones se estrellaron en Najicheván, el enclave azerbaiyano separado del resto del país. Uno de los aparatos impactó en un aeropuerto, según Bakú, que responsabilizó a Irán del hecho.
Teherán negó esa acusación y sostuvo que Israel intenta provocar un incidente entre los dos países.