La petrolera estatal Saudi Aramco solicitó a compradores asiáticos que presenten planes de nominación de carga para abril contemplando dos posibles puntos de embarque: su principal terminal en el Golfo y la alternativa en el mar Rojo. La petición responde al bloqueo efectivo del estrecho de Ormuz, que ha alterado el flujo de petróleo desde la región y repercute en los mercados energéticos mundiales.
Ante la interrupción del tráfico de petroleros por Ormuz, Arabia Saudí ha comenzado a desviar parte de sus exportaciones desde la terminal de Ras Tanura, en el Golfo Pérsico, hacia el puerto de Yanbu, en la costa del mar Rojo. Ras Tanura depende del paso libre por el estrecho, mientras que Yanbu permite exportaciones que evitan esa ruta estratégica.
Según fuentes citadas por Reuters, la opción de carga en Yanbu se limita a compras de Arab Light, la calidad de crudo insignia del reino. Este puerto solo permite sustituir una fracción de las exportaciones que antes salían por Ras Tanura.
Aramco transporta el crudo hacia el mar Rojo mediante el oleoducto Este-Oeste, cuya capacidad teórica alcanza unos 7 millones de barriles diarios. Sin embargo, la capacidad de carga de las terminales de Yanbu es menor. Algunas estimaciones sitúan ese límite en torno a 3 millones de barriles diarios, indicó la firma de análisis Vortexa la semana pasada.
Datos de LSEG citados por Reuters muestran que entre el 1 y el 9 de marzo, poco después de que el estrecho quedara cerrado al tráfico de petroleros, las cargas en Yanbu alcanzaron un promedio de 2,2 millones de barriles diarios. Esa cifra duplica el promedio registrado en febrero.
Antes del bloqueo, Aramco exportaba alrededor de 6 millones de barriles diarios a través del estrecho de Ormuz. La capacidad de Yanbu no permite compensar completamente ese volumen perdido.
La falta de salida para el crudo ha obligado a Arabia Saudí y a otros grandes productores del Golfo a reducir su producción en los últimos días mientras se llenan los depósitos de almacenamiento. Fuentes citadas por Bloomberg indicaron que Riad ha recortado su bombeo entre 2 millones y 2,5 millones de barriles diarios.
