El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evitó responder de forma directa cuál es su plan para el día después en Irán, aunque volvió a insistir en que, si Washington terminara la guerra, a Teherán le tomaría 10 años reconstruirse.
Durante una declaración en el Despacho Oval ante preguntas de la prensa, Trump afirmó que Estados Unidos no está listo para retirarse del conflicto, pero aseguró que esa salida ocurrirá pronto. “No estamos listos para irnos todavía, pero nos iremos en el… futuro muy cercano”, dijo.
El mandatario también expresó su decepción con la OTAN por la negativa de sus miembros a atender la petición de Estados Unidos para ayudar a asegurar el estrecho de Ormuz, que permanece bloqueado por Irán. “La OTAN está cometiendo un error muy tonto”, señaló.
Trump reprochó que los aliados no aceptaran una contribución que, según él, requería pocos recursos. “Uno habría pensado que habrían dicho: ‘Nos encantaría enviar un par de barreminas’. No es para tanto. No cuesta mucho dinero. Pero no lo hicieron”, declaró.
Aun así, sostuvo que no llevó la presión al máximo para forzar una respuesta favorable. “No hice una presión total porque creo que si la hubiera hecho, probablemente” habrían aceptado ayudar, afirmó, al tiempo que reiteró que Estados Unidos no necesita de todos modos el respaldo de la OTAN.
Washington también pidió a sus aliados de Oriente Medio que colaboren en la seguridad del estrecho de Ormuz, pero ninguno de esos países ha aceptado públicamente asumir ese papel.
Consultado sobre ese punto, Trump elogió la conducta de esos gobiernos, aunque no confirmó si alguno se incorporará a una iniciativa encabezada por Estados Unidos en la zona.
Ante otra pregunta sobre posibles consecuencias para la OTAN por rechazar el llamado de Washington, el presidente respondió: “No tengo nada actualmente en mente”.
Trump también restó importancia a las advertencias de Irán sobre una eventual operación terrestre estadounidense. Preguntado por la posibilidad de que esa intervención derivara en un escenario similar a la guerra de Vietnam, respondió: “La verdad es que no le tengo miedo a nada”.
Además, indicó que su reunión con el presidente chino, Xi Jinping, se celebrará dentro de cinco o seis semanas, después de haber sido aplazada por la guerra con Irán.
