El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Qalibaf, afirmó que siete millones de iraníes se declararon dispuestos a combatir ante una eventual invasión terrestre de Estados Unidos contra la República Islámica, en medio de una serie de mensajes con los que ha desafiado a Washington desde el inicio de la guerra.
“En este momento, en menos de una semana, una poderosa campaña nacional que recorre el país ha movilizado a unos 7 millones de iraníes que ya se han presentado y declarado dispuestos a tomar las armas y defender nuestra nación”, escribió Qalibaf en X.
La cifra había circulado durante días en cuentas de redes sociales, pero Qalibaf se convirtió en el primer funcionario de alto rango en mencionarla públicamente en Irán, un país con unos 90 millones de habitantes. El dirigente ha sido señalado además como un posible interlocutor en negociaciones con Estados Unidos.
No está claro de dónde surge ese número. En paralelo, medios estatales y campañas de mensajes de texto han instado a la población a ofrecerse como voluntaria, mientras el gobierno también llamó a soldados retirados a expresar su interés en combatir. La fuerza paramilitar voluntaria Basij, vinculada al Cuerpo de Guardias Revolucionarios, comenzó además a aceptar en sus filas a niños de tan solo 12 años.