La Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán adquirió en secreto un satélite de observación chino a finales de 2024 y lo utilizó para monitorear instalaciones militares estadounidenses en Oriente Medio durante la guerra reciente, reveló el miércoles el Financial Times con base en documentos militares iraníes filtrados.
El satélite, identificado como TEE-01B y fabricado por la empresa china Earth Eye Co, fue lanzado desde China y comprado por el CGRI poco después. Mandos militares iraníes ordenaron emplearlo para vigilar bases clave de Estados Unidos, según listas de coordenadas con marca de tiempo, imágenes satelitales y análisis orbitales citados por el diario británico.
Entre los objetivos monitoreados figuraron la base aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudí, fotografiada los días 13, 14 y 15 de marzo; la base aérea de Muwaffaq Salti en Jordania; zonas próximas a la sede de la Quinta Flota de EE. UU. en Manama, Baréin; y el aeropuerto de Erbil, en Irak.
Las imágenes fueron captadas antes y después de los ataques con drones y misiles iraníes contra esos emplazamientos. El 14 de marzo, el presidente Donald Trump confirmó que aeronaves estadounidenses en la base saudí habían sido alcanzadas.
El acuerdo también otorgó al CGRI acceso a estaciones terrestres comerciales operadas por Emposat, empresa de servicios satelitales con sede en Pekín y presencia en Asia, América Latina y otras regiones.
Según informes previos, Irán recibió además imágenes de satélites de inteligencia rusos sobre objetivos estadounidenses e israelíes desde el inicio de la campaña de bombardeos estadounidense-israelí el 28 de febrero, detenida la semana pasada tras un alto el fuego de dos semanas.
Esa campaña buscaba desestabilizar el régimen iraní y destruir sus programas de misiles balísticos y nucleares. En respuesta, Irán lanzó ataques con misiles y drones en la región y bloqueó efectivamente el estrecho de Ormuz. Rusia y China vetaron la semana pasada una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para reabrir esa vía marítima.
Reuters no pudo verificar el informe de forma independiente. La Casa Blanca, la CIA, el Pentágono, los ministerios chinos de Exteriores y Defensa, Earth Eye Co y Emposat no respondieron a solicitudes de comentarios.






