El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, instó al Gobierno libanés a colaborar contra Hezbolá en vísperas de la próxima ronda de conversaciones directas entre Beirut y Jerusalén, prevista para mañana en Washington.
“Por desgracia, el Líbano es un Estado fallido. Un Estado que se encuentra de facto bajo ocupación iraní a través de Hezbolá. Pero esto también lleva a una conclusión: Hezbolá es un enemigo común de Israel y del Líbano”, afirmó Sa’ar en una recepción con motivo del Día de la Independencia para el cuerpo diplomático extranjero en Jerusalén.
El canciller israelí sostuvo que Israel no tiene “ningún desacuerdo grave con el Líbano” y que las disputas fronterizas existentes “pueden resolverse”, y señaló que “el obstáculo para la paz y la normalización entre los países es uno solo: Hezbolá”. Sa’ar también destacó que Israel tomó “la decisión histórica de negociar directamente con el Líbano después de más de 40 años”.
Ante las conversaciones de mañana, Sa’ar exigió al Gobierno libanés claridad moral y voluntad de asumir riesgos. “No hay alternativa real para garantizar un futuro de paz para vosotros y para nosotros. Y para vosotros, para el Líbano, un futuro de soberanía, independencia y libertad frente a la ocupación iraní”, concluyó.