La administración Trump señaló que el bloqueo naval estadounidense en las afueras del estrecho de Ormuz no se levantará pronto y que está comenzando a producir efectos sobre la industria petrolera iraní.
“Mientras los líderes supervivientes del CGRI están atrapados como ratas que se ahogan en una tubería de aguas residuales, la maltrecha industria petrolera de Irán está empezando a cerrar producción gracias al BLOQUEO de EE. UU”., escribió el martes el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en X. “El bombeo pronto colapsará. ¡ESCASEZ DE GASOLINA EN IRÁN A CONTINUACIÓN!”, añadió.
Bessent advirtió también que la isla de Jarg, principal terminal de exportación de petróleo iraní, está próxima a saturar su capacidad de almacenamiento, lo que obligaría al régimen a recortar la producción y le generaría pérdidas adicionales de aproximadamente $170 millones diarios, con daños permanentes a su infraestructura petrolera. “El Tesoro seguirá ejerciendo la máxima presión y toda persona, buque o entidad que facilite flujos ilícitos hacia Teherán corre el riesgo de quedar expuesta a sanciones de EE. UU”., agregó el secretario.
El presidente Donald Trump instruyó a sus asesores para prepararse para un bloqueo prolongado, descartando tanto reanudar los bombardeos sobre Irán como retirarse de la guerra, según funcionarios estadounidenses citados por el Wall Street Journal a principios de esta semana.
Imágenes satelitales y análisis de inteligencia marítima muestran al menos seis petroleros iraníes cargados de crudo concentrados cerca del puerto de Chabahar, fuera del estrecho de Ormuz, pero dentro de la línea del bloqueo naval. La acumulación sugiere que las interceptaciones estadounidenses están retrasando, al menos, las exportaciones de petróleo iraníes.