China manifiesta su firme oposición a las sanciones estadounidenses contra tres empresas con sede en China que, según Washington, facilitaron las operaciones militares de Irán. Pekín califica las restricciones de ilegales y unilaterales.
“Siempre hemos exigido a las empresas chinas que realicen sus negocios de conformidad con las leyes y regulaciones, y salvaguardaremos firmemente los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas”, declaró el portavoz Guo Jiakun en una rueda de prensa habitual.
“La prioridad imperiosa es evitar por todos los medios una reanudación de los combates, en lugar de utilizar la guerra para asociar maliciosamente y difamar a otros países.”