El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que el gobierno estadounidense tomará control de las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán y rechazó la imposición de peajes en el estrecho de Ormuz. Durante una comparecencia ante periodistas en la Casa Blanca, el mandatario reiteró su orden de despojar a la nación islámica de su material nuclear.
“Lo conseguiremos. No lo necesitamos, no lo queremos. Probablemente lo destruiremos después de conseguirlo, pero no vamos a dejar que se lo queden”, declaró Trump sobre el inventario radiactivo bajo control iraní. Las frases del mandatario establecen la política oficial del ejecutivo estadounidense respecto a la confiscación de este elemento.
Tensión diplomática por el inventario nuclear iraní
El requerimiento de la Casa Blanca surge en respuesta a una directiva oficial emitida en las últimas horas por el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, la cual prohíbe el traslado del uranio fuera de las fronteras iraníes. Autoridades en Teherán argumentaron que la retención del material, sepultado de forma parcial tras los ataques de Estados Unidos e Israel sobre las instalaciones nucleares a mediados del año pasado, previene ofensivas militares futuras.
El Organismo Internacional de Energía Atómica documentó que Irán acumulaba unos 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60 por ciento antes de la guerra. El Estado iraní justifica la posesión del material mediante el funcionamiento de un reactor de investigación médica en su capital. En contraste, funcionarios israelíes informaron que la administración Trump pactó con Israel la extracción absoluta del inventario como condición inamovible para firmar un tratado.
Bloqueo naval en el estrecho de Ormuz y consecuencias económicas
La disputa por el material radiactivo coincide con el cierre operativo del estrecho de Ormuz, un pasaje marítimo de 30 kilómetros de amplitud por donde circula la quinta parte del petróleo mundial. El Comando Central de Estados Unidos sostiene un bloqueo naval en la zona, compartida geográficamente por Irán, Omán y los Emiratos Árabes Unidos, que forzó el desvío de 94 embarcaciones comerciales hasta este 21 de mayo. A pesar del cerco de seguridad militar, datos navales registraron el cruce de tres superpetroleros asiáticos cargados de crudo durante esta jornada.
El presidente estadounidense detalló que la clausura de las rutas comerciales, por donde se abastece a naciones como China y Corea del Sur, le cuesta a Irán $500 millones por cada día de inactividad. Semanas atrás, Irán propuso reactivar el tránsito en el estrecho a cambio de aplazar las exigencias atómicas, oferta que Estados Unidos desestimó. Actualmente, ambos países mantienen un cese al fuego temporal, y el gobierno estadounidense otorgó un plazo máximo de dos días para que Teherán acepte los términos del desarme.