La Fábrica de Vehículos Pesados de Avadi, en el sur de la India, completó el 22 de mayo el tanque T-90 número 1.000 producido dentro del programa de fabricación bajo licencia autorizado en 2006. El acuerdo permitió construir 1.000 carros de combate T-90 en esa instalación, donde el primer vehículo quedó terminado en 2009.
El avance refleja casi dos décadas de producción local y una mayor participación de la industria india de defensa. Según el texto fuente, alrededor del 80 por ciento de cada vehículo se fabrica actualmente en el país, después de una incorporación progresiva de componentes nacionales. La planta de Avadi opera desde 1961 como la principal instalación india dedicada a vehículos blindados y antes produjo tanques soviéticos T-72 bajo licencia.
India completó 1.000 tanques T-90 en Avadi tras un programa de producción bajo licencia iniciado en 2006. La fabricación local elevó la proporción de componentes nacionales hasta cerca del 80 por ciento por vehículo.
La producción del T-90 refuerza la flota blindada india

El Ejército indio opera actualmente 1.300 tanques T-90 en servicio activo. De acuerdo con la información disponible, los primeros 124 vehículos llegaron completamente ensamblados desde Rusia, mientras que el resto se recibió como kits semidesmontados para ensamblaje local. Esta fórmula permitió ampliar la flota y sostener la actividad industrial en Avadi.
El T-90 ofreció a la India una ventaja técnica por su comunalidad con el T-72, que fue el principal carro de combate de sus unidades blindadas durante los últimos años de la Guerra Fría. El modelo más reciente deriva del diseño soviético anterior, lo que facilitó la transición logística, técnica y operativa entre ambas plataformas.
La adquisición a gran escala también estuvo vinculada al desempeño del programa nacional Arjun. El texto señala que ese proyecto acumuló décadas de retrasos, costos operativos elevados, altas exigencias de mantenimiento y resultados cuestionados. En ese contexto, el Ministerio de Defensa indio recurrió al T-90 como solución de mayor disponibilidad para sus unidades de primera línea.
Del T-90S indio al T-90M ruso

Antes del inicio de la guerra ruso-ucraniana a gran escala en 2022, el Ejército indio era el mayor operador mundial del T-90. En contraste, Rusia recibía cantidades limitadas de estos tanques, ya que consideraba más rentable modernizar los T-72B heredados de la era soviética y preveía invertir en el desarrollo del tanque T-14.
El desarrollo de la variante T-90S para el Ejército indio tuvo especial importancia dentro del programa. Según el texto, era una versión más capaz que la variante básica introducida en Rusia a comienzos de la década de 1990. Las primeras unidades T-90S se entregaron en 2004 y su diseño sirvió como base para el T-90M, variante que entró en servicio en el Ejército ruso en 2020.
La dimensión actual de la flota rusa sigue sujeta a incertidumbre. El texto indica que las adquisiciones y los ritmos de producción aumentaron hasta alcanzar varios múltiplos de los niveles previos a la guerra, mientras las pérdidas en el campo de batalla se mantuvieron en niveles significativos. Por ello, una comparación directa entre los inventarios actuales de India y Rusia requiere cautela.
China y el T-14 condicionan el futuro de los blindados indios

Aunque el T-90 era un sistema avanzado cuando India lo adquirió por primera vez, su posición relativa frente a los carros de combate desplegados por adversarios regionales se redujo con el tiempo. El texto señala que el desarrollo chino del Type 99 dio a las unidades de primera línea de China una ventaja significativa, ampliada después con la entrada en servicio del Type 100 en 2025.
Según la información fuente, el Type 100 chino ha sido descrito como uno de los carros de combate más avanzados y como el primero de una nueva generación. El texto también lo compara con el T-14 ruso por algunas características de diseño, aunque plantea que China lo desarrolló en menos tiempo y con una configuración considerada más moderna en varios aspectos.
India opera además alrededor de 2.500 tanques T-72. El Ministerio de Defensa planea reexportar una parte amplia de esos vehículos a medida que sean sustituidos en las unidades de primera línea por T-90. Esta transición mantiene al T-90 como eje de la fuerza blindada india, aunque no resuelve por sí sola la necesidad de una plataforma futura.
El futuro de la flota india de carros de combate permanece abierto. Algunos analistas han planteado la posibilidad de que India invierta en apoyar la finalización del desarrollo del T-14 y después lo adquiera mediante un acuerdo de producción bajo licencia. Por ahora, de acuerdo con el texto, esa opción sigue como una posibilidad sujeta a decisiones futuras de defensa, financiación e integración industrial.