Las Fuerzas Armadas turcas emplearon el helicóptero T-129 ATAK como plataforma de ataque y reconocimiento armado durante el ejercicio combinado conjunto de fuego real EFES-2026, celebrado el 20 y 21 de mayo en Seferihisar, İzmir. La aeronave participó en una secuencia centrada en operaciones anfibias, asalto aéreo, apoyo aéreo cercano, vigilancia armada e interdicción de blancos en un entorno litoral.
Según la información disponible, el uso del ATAK no se presentó como una actuación aislada, sino como parte de una arquitectura conjunta de fuego. La secuencia integró medios terrestres, navales, aéreos, no tripulados, guerra electrónica, defensa antiaérea y apoyo de fuego, con el objetivo de coordinar sensores, unidades de maniobra, aviación de ataque y asignación de blancos.
Turquía integró el T-129 ATAK en EFES-2026 para demostrar su empleo en operaciones anfibias, escolta de asalto aéreo, apoyo cercano y ataque de precisión contra amenazas en un entorno litoral.
Durante la demostración, el helicóptero fue empleado contra blancos asociados con defensa costera, movilidad hostil y rutas de refuerzo. El uso visible de su cañón de 20 mm y de misiles guiados por láser CİRİT mostró dos funciones complementarias: fuego supresivo inmediato y ataque de precisión contra objetivos seleccionados.
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Función del ATAK en la fase anfibia del ejercicio

La fase anfibia explicó la función operativa del helicóptero dentro de una maniobra de buque a costa. En ese tipo de operación, tropas, vehículos y embarcaciones de desembarco quedan concentrados en un espacio reducido y expuestos a defensas costeras, fuego indirecto, equipos antiblindaje, drones y fuerzas móviles de contraataque.
En ese tramo, el T-129 ATAK puede proteger la cabeza de playa, vigilar amenazas móviles y atacar blancos antes de que afecten a la fuerza de desembarco. Su empleo permite cubrir zonas donde las unidades anfibias tienen menor margen de maniobra y donde la reacción rápida resulta decisiva para mantener el avance inicial.
El ejercicio también incorporó al ATAK en el perfil de asalto aéreo. En esas misiones, los helicópteros de transporte requieren escolta durante la entrada, el aterrizaje y la extracción, fases en las que tienen mayor exposición al fuego terrestre y a defensas antiaéreas de corto alcance.
La función del T-129 en ese contexto consiste en despejar zonas de aterrizaje, proteger corredores de vuelo, suprimir amenazas emergentes y responder con fuego directo si la fuerza de asalto queda bajo ataque. Ese empleo conecta el apoyo aéreo cercano con la protección de la movilidad aérea en un entorno táctico de alta exposición.
Capacidades diurnas, nocturnas y configuración de armas

La demostración incluyó empleo diurno y nocturno, un aspecto relevante porque las operaciones anfibias y de asalto aéreo no dependen solo de la fase de luz diurna. La continuidad nocturna exige sensores adecuados, coordinación de tripulación, identificación de blancos, control del espacio aéreo y capacidad para emplear armas con precisión sin aumentar el riesgo para fuerzas propias.
El T-129 ATAK, desarrollado por Turkish Aerospace Industries, es un helicóptero de ataque y reconocimiento táctico con tripulación de dos personas. Tiene un peso máximo al despegue de 5.065 kg, velocidad máxima de crucero de 281 km/h, alcance de 537 km y autonomía aproximada de tres horas.
La aeronave está propulsada por dos motores LHTEC CTS800-4A de 1.024 kW cada uno. De acuerdo con los datos disponibles, alcanza un techo de servicio de 4.572 m y una tasa de ascenso de 13,26 m/s, parámetros que sitúan la plataforma dentro de la categoría de helicópteros ligeros de ataque y reconocimiento armado.
Su configuración de armas permite adaptar el efecto al tipo de blanco. El helicóptero puede emplear un cañón en torreta de 20 mm con 500 proyectiles, misiles antitanque UMTAS o L-UMTAS, cohetes no guiados de 70 mm, misiles guiados por láser CİRİT de 70 mm, misiles aire-aire Stinger y tanque auxiliar de combustible.
En EFES-2026, el empleo confirmado y más visible se concentró en el cañón de 20 mm y el misil CİRİT. Esa combinación permitió mostrar una respuesta de fuego directo contra amenazas inmediatas y una opción de precisión contra objetivos puntuales en áreas donde operan fuerzas propias y medios navales próximos.
El papel del misil CİRİT en un entorno litoral congestionado

El CİRİT, fabricado por Roketsan, es un misil guiado por láser de 70 mm. Tiene una longitud de 1,9 m, peso de 15 kg sin contenedor, buscador láser semiactivo, guiado MEMS/IMU y alcance de 1,5 a 8 km.
Su función se sitúa entre los cohetes no guiados y los misiles antitanque más pesados. Esa posición permite ataques de precisión contra vehículos ligeros, posiciones expuestas y amenazas móviles sin emplear munición de mayor potencia cuando el blanco no lo requiere.
En un entorno anfibio congestionado, la precisión del CİRİT reduce el riesgo de afectar a fuerzas propias, embarcaciones de desembarco, UAV, medios navales o elementos de maniobra terrestre que operan en proximidad. También permite reservar misiles antiblindaje más pesados para blancos endurecidos o vehículos mejor protegidos.
La utilidad del ATAK en EFES-2026 no quedó limitada al ataque directo sobre la línea de playa. El ejercicio lo presentó también como herramienta de apoyo aéreo cercano, escolta armada, reconocimiento armado e interdicción dentro de una maniobra conjunta.
En esa función, el helicóptero puede atacar rutas de refuerzo y blancos de tipo convoy antes de que alcancen la zona de contacto. Esa capacidad resulta relevante en operaciones litorales, donde una fuerza de desembarco puede quedar expuesta si el adversario logra concentrar unidades móviles cerca de la cabeza de playa.
Implicaciones para Turquía y la OTAN

Para Turquía, EFES-2026 permitió mostrar una aviación de ataque integrada con fuerzas anfibias, helicópteros de transporte, fuegos indirectos y sistemas no tripulados. El ejercicio presentó al ATAK como parte de una red de sensores y fuegos, no solo como una plataforma de ataque independiente.
Para la OTAN, el valor operativo del helicóptero reside en su posible empleo en defensa litoral, seguridad fronteriza, reacción rápida y operaciones de apoyo a fuerzas terrestres. Su combinación de fuego preciso de ala rotatoria y capacidad diurna y nocturna lo sitúa como un activo útil en escenarios donde se requiere respuesta inmediata contra amenazas móviles o posiciones expuestas.
La demostración en Seferihisar mostró que el T-129 ATAK puede cumplir funciones de escolta, ataque, vigilancia e interdicción dentro de una operación conjunta. En el marco de EFES-2026, Turquía lo presentó como una herramienta para proteger fuerzas anfibias y aéreas en fases de alta vulnerabilidad, con énfasis en precisión, coordinación y continuidad operativa.