El jefe del Estado Mayor de las FDI, el teniente general Eyal Zamir, afirma que la mayor parte de las capacidades militares de Irán ha sido destruida y que su programa nuclear ha sufrido un retraso de varios años, mientras la Fuerza Aérea israelí recibe su primer avión cisterna Boeing KC-46 “Gideon” procedente de Estados Unidos.
“La estructura del mal construida por el régimen del ayatolá se ha resquebrajado de forma significativa, y su futuro y estabilidad están rodeados de incertidumbre”, declara Zamir durante la ceremonia de inauguración de la aeronave.
“Sus líderes son perseguidos, la mayor parte de su capacidad militar ha sido destruida y su programa nuclear ha sufrido un retraso de años”, añade. “Su economía se derrumba y sus ciudadanos aún no comprenden la magnitud del desastre que sus dirigentes extremistas les han causado”.
La aeronave fue presentada en la base aérea de Nevatim durante una ceremonia a la que asistieron Zamir y el comandante de la Fuerza Aérea Israelí, el general de división Omer Tischler. Se trata de la primera de las seis aeronaves KC-46 adquiridas por el Ministerio de Defensa.
“La llegada del nuevo avión refuerza de manera significativa la superioridad de la fuerza aérea en la actual guerra multifrente y en las operaciones de largo alcance”, afirma la FDI, que además destaca que la aeronave proporciona “capacidades avanzadas de transporte y operaciones multimisión”.
“Desde las pistas de la base aérea de Nevatim, hace aproximadamente dos meses, los aviones de reabastecimiento despegaron y llevaron a toda la fuerza aérea hasta Irán”, afirma Tischler, en referencia a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
“Incluso en estos momentos, la fuerza aérea permanece en los cielos; sus aeronaves y su personal operan tanto en el aire como en tierra y atacan a Hezbolá con intensidad”, afirma, y añade que los nuevos KC-46 ofrecen “más combustible, mayor capacidad de carga y un alcance superior”.