El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó a la Armada sustituir las catapultas electromagnéticas EMALS por sistemas de vapor en los futuros portaaviones de la clase Gerald R. Ford, a partir del USS Doris Miller (CVN-81).
La medida figura en un memorando de seguridad nacional firmado por Trump y reportado por The Wall Street Journal el 13 de agosto de 2026. Los tres primeros portaaviones de la clase mantendrán EMALS, mientras que el cambio comenzará con el Doris Miller, cuya entrada en servicio está prevista para 2034.
La modificación obligaría a revisar parte del diseño interno del CVN-81. La clase Ford fue concebida alrededor de una arquitectura eléctrica que eliminó buena parte de las tuberías de alta presión, acumuladores y equipos mecánicos requeridos por las catapultas de vapor empleadas en los portaaviones de la clase Nimitz.
Reintroducir ese sistema exigiría recuperar espacios e instalaciones para generar y distribuir vapor, además de adaptar compartimentos y servicios ya configurados para EMALS. La quilla del Doris Miller está prevista antes de que termine 2026.
General Atomics recibió en 2023 el contrato para suministrar EMALS y el Advanced Arresting Gear del CVN-81. La empresa afirma que el trabajo correspondiente al buque está completado en cerca de un 50 %, por lo que un cambio de sistema afectaría equipos que ya se encuentran en producción.
Trump ha criticado las catapultas electromagnéticas desde su primer mandato y ha sostenido que son más complejas que las de vapor. La Casa Blanca presenta los sistemas hidráulicos y de vapor como tecnologías probadas, de mantenimiento más sencillo y respaldadas por una base industrial capaz de aumentar la producción.
EMALS atravesó problemas de fiabilidad durante la construcción y las primeras pruebas del USS Gerald R. Ford. Posteriormente, el sistema acumuló cerca de 37.000 lanzamientos de aeronaves hasta marzo de 2026. El Ford dispone de cuatro catapultas electromagnéticas y la Armada ha sostenido que EMALS y el Advanced Arresting Gear permiten mayores tasas de lanzamiento y recuperación que las obtenidas con la clase Nimitz.
Las catapultas electromagnéticas utilizan motores de inducción lineal para acelerar las aeronaves y permiten ajustar con mayor precisión el perfil de lanzamiento según el peso del aparato. Las de vapor recurren a presión acumulada y pistones, una tecnología utilizada durante décadas en los portaaviones estadounidenses anteriores a la clase Ford.
La arquitectura de los Ford también redujo necesidades de personal. Estos buques operan con unos 500 marineros menos que los de la clase Nimitz, en parte por la disminución de equipos de vapor. Datos de la Armada citados por el analista naval Bryan Clark sitúan sus costos operativos anuales alrededor de $100 000 000 por debajo de los de un Nimitz.
El memorando firmado por Trump incluye además la creación de un nuevo astillero público destinado al mantenimiento de submarinos y portaaviones, así como un Centro de Reparación de Componentes para la flota de submarinos. Estados Unidos mantiene como objetivo industrial la construcción anual de dos submarinos de ataque de la clase Virginia y uno de misiles balísticos de la clase Columbia.
Ese aumento de capacidad también está vinculado al programa AUKUS. Washington prevé transferir a Australia tres submarinos de la clase Virginia desde comienzos de la década de 2030, con opción de incorporar otros dos, antes de la entrada en servicio de los futuros SSN-AUKUS australianos.
La decisión estadounidense coincide con la entrada de China en las operaciones navales con catapultas electromagnéticas. El portaaviones Fujian, de más de 80.000 toneladas a plena carga, emplea este sistema y ha realizado operaciones con los cazas J-15T y J-35 y con el avión de alerta temprana KJ-600.
Francia también prevé utilizar EMALS y el Advanced Arresting Gear de General Atomics en su futuro portaaviones PA-NG, destinado a sustituir al Charles de Gaulle en 2038. Estados Unidos ya ha realizado pruebas de compatibilidad del Rafale con ambos sistemas, mientras General Atomics mantiene en ejecución el contrato de EMALS correspondiente al USS Doris Miller.






