El Gobierno británico defendió la incautación en el canal de la Mancha del petrolero Smyrtos, vinculado a la “flota en la sombra” rusa, después de que el presidente de Rusia, Vladímir Putin, amenazara con “responder con la misma moneda” ante este tipo de actuaciones.
El buque permanece fondeado frente a las costas de Weymouth después de que comandos de los Marines Reales lo interceptaran y abordaran en junio. La operación, sin precedentes, tenía como objetivo inmovilizar el petrolero sancionado. Su capitán, Ajay Pant, ha sido acusado de infringir las sanciones contra Rusia por, presuntamente, suministrar o entregar de manera directa o indirecta petróleo ruso prohibido.
Putin amenaza con “responder con la misma moneda”
Putin se refirió al caso mientras supervisaba maniobras de la armada rusa en el océano Pacífico. Allí reprochó a los países occidentales la “incautación de nuestros buques” y describió esas acciones como “un simple acto de piratería y bandidaje”.
“Si estos planes se llevan a la práctica, tendremos que responder con la misma moneda”, advirtió Putin el miércoles. “Y no necesariamente en las aguas donde se planean las incursiones contra nuestros barcos y navíos, sino en cualquier lugar que consideremos necesario y oportuno, en cualquier parte”.
Víktor Liina, comandante de la Flota del Pacífico de Rusia, acusó además a países occidentales, entre ellos el Reino Unido y Francia, de contar con sus propias “flotas en la sombra”.
“Poseemos la capacidad para inspeccionar y retener los buques de Estados hostiles y sus flotas en la sombra; además, la cooperación interinstitucional ya está en marcha, lista para comenzar a hacer frente a estos desafíos”, afirmó Liina.
Reino Unido dice que actuó conforme al derecho internacional
Ante las declaraciones de Putin, el Gobierno del Reino Unido sostuvo que tanto las fuerzas armadas como los agentes del orden británicos abordaron el Smyrtos “en estricta conformidad con el derecho internacional”.
“El Reino Unido obstaculiza y disuade a los buques de la flota en la sombra y sus nocivas actividades marítimas, las cuales avivan la guerra de Rusia contra Ucrania”, declaró un portavoz del Gobierno.
El mismo portavoz afirmó que, a diferencia de la flota en la sombra rusa, “las fuerzas armadas y los buques comerciales del Reino Unido operan con firmeza dentro de los límites del derecho marítimo internacional”.
Los países occidentales sostienen que Moscú utiliza una “flota en la sombra” para esquivar las sanciones internacionales aplicadas a sus exportaciones de petróleo. De acuerdo con el ministerio de Defensa británico, Rusia dispone de más de setecientos buques de este tipo, responsables del transporte del 75 % del petróleo ruso sujeto a sanciones.
El ministerio de Defensa considera que esos cargamentos constituyen un “salvavidas fundamental para el Kremlin” en su intento de “sostener la guerra ilegal de Rusia”.
La UE intensifica las medidas contra la flota en la sombra rusa
Las advertencias de Putin coinciden con una intensificación de las medidas de la Unión Europea contra la flota en la sombra rusa. Durante su intervención ante marineros rusos, el presidente señaló directamente a la UE y acusó a sus Estados miembros de infringir el derecho marítimo internacional y de “intentar restringir el movimiento de los buques que pertenecen a nuestros operadores económicos”.
La BBC ha solicitado a la Unión Europea una declaración sobre esas acusaciones.
Tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022, numerosos países occidentales sancionaron el sector energético ruso. Moscú está acusado de sortear esas restricciones mediante petroleros envejecidos empleados para transportar crudo y cuyos propietarios y pólizas de seguros suelen caracterizarse por su escasa transparencia.
Como parte de las medidas contra esta práctica, la UE comenzó en 2024 a sancionar individualmente a los barcos de la flota en la sombra, a la que el Consejo Europeo, máximo órgano de líderes nacionales del bloque, denominó “la flota oscura de Putin”.
Hasta mediados de agosto de 2026, más de seiscientas treinta embarcaciones se encuentran bajo sanciones, por lo que tienen prohibida la entrada en los puertos de la Unión Europea.
Paralelamente, distintos países europeos han incautado o retenido por su cuenta buques vinculados a Rusia, además de efectuar abordajes y detenciones por sospechas de incumplimiento de las sanciones.
En uno de los episodios más recientes, la armada italiana, junto con otros países de la UE, abordó en el Mediterráneo central un petrolero ante la sospecha de que no tenía derecho a enarbolar la bandera que exhibía. La inspección no terminó con la incautación del barco, aunque otras operaciones sí han concluido de esa manera.
Desde comienzos de año, nueve petroleros pertenecientes a la flota en la sombra han sido incautados en distintos puntos de la Unión Europea bajo sospechas de evasión de las sanciones.






