La Autoridad de Control y Supervisión de Tierras llevó a cabo un amplio estudio sobre los balcones de los edificios en Bnei Brak, ante la preocupación por el peligro que representan para la vida humana.
Como parte del estudio, se inspeccionaron aproximadamente 6.500 balcones en la ciudad. En la primera fase, se identificaron cerca de 2.500 balcones en 1.250 edificios con posible riesgo.
Los resultados de la inspección se remitieron al Comité Local de Bnei Brak para verificar si existían permisos de construcción y aprobaciones de seguridad para los balcones identificados.
La Autoridad de Control decidirá las medidas que adoptará según los resultados de la inspección. Entre las opciones figuran medidas coercitivas y la demolición de los balcones considerados peligrosos y que carezcan de los permisos correspondientes.
La inspección se realizó debido a un fenómeno generalizado de construcciones ilegales en ciudades densamente pobladas, en particular en Bnei Brak. Los numerosos incidentes de derrumbes de balcones ocurridos en varias ciudades durante los últimos años impulsaron a la Autoridad a iniciar una inspección sistemática.
Muchos balcones se construyeron a lo largo de los años por iniciativa de los propios vecinos, sin supervisión de ingenieros ni controles de seguridad. Los expertos advierten que esto representa un peligro real, especialmente debido al deterioro de los edificios antiguos y a las cargas estructurales que no se planificaron con antelación.