El Saab 35 Draken completó su ciclo de vida operativo como caza interceptor y ya no presta servicio en fuerzas armadas. El modelo, cuyo primer prototipo voló el 25 de octubre de 1955 con el piloto de pruebas Bengt Olow, permanece limitado a vuelos históricos certificados por Saab y por la organización Swedish Air Force Historic Flight.
La aeronave fue desarrollada por Saab durante la Guerra Fría para actualizar la defensa antiaérea de Suecia. Su rasgo técnico más reconocible fue el ala en doble delta, una configuración evaluada previamente en el Saab 210 y luego incorporada al diseño de producción que entró en servicio con la Fuerza Aérea Sueca en 1960.
El Saab 35 Draken ya está retirado del servicio militar y su actividad actual queda restringida a vuelos históricos autorizados, mientras Saab mantiene su presencia en defensa aérea con programas como GlobalEye y Gripen.
El Draken cerró su etapa militar tras servir en Europa
Saab fabricó 651 unidades del Draken en distintas variantes. Suecia utilizó el modelo en misiones de intercepción, mientras Dinamarca, Finlandia y Austria lo incorporaron a sus propias flotas. La aviación militar austriaca fue la última en retirarlo, con la baja técnica de sus ejemplares operativos durante 2005.
La Swedish Air Force Historic Flight conserva un J 35J Draken con matrícula civil SE-DXR en la base F 7 Såtenäs. Para permitir operaciones fuera de Suecia, la organización instaló sistemas comerciales de navegación y comunicación, sin cambios estructurales relevantes en la arquitectura del avión.

Además de los ejemplares preservados en Europa, existen unidades del Draken en colecciones aeronáuticas de Estados Unidos. Un RF-35 procedente de la Real Fuerza Aérea Danesa y de la National Test Pilot School de Mojave fue transferido al Estrella Warbirds Museum. Otro fuselaje fue entregado en 2024 al Palm Springs Air Museum para una restauración estática.
Canadá abre la vía para adquirir el GlobalEye de Saab
La actividad actual de Saab no se limita al legado del Draken. El gobierno canadiense inició este miércoles el proceso para adquirir aviones de alerta temprana GlobalEye, desarrollados por Saab sobre la plataforma Bombardier Global 6500, en respuesta a necesidades de vigilancia y disuasión en el Ártico.
De acuerdo con la información disponible, el anuncio fue presentado en Ottawa por el primer ministro Mark Carney. El sistema GlobalEye se plantea como una capacidad de alerta temprana y control aerotransportado destinada a mejorar la detección de amenazas en el norte canadiense y en áreas de interés estratégico para la defensa nacional.
El uso del Bombardier Global 6500 como base técnica conecta el programa con una plataforma civil de largo alcance adaptada a misiones especiales. En este caso, la propuesta canadiense se centra en vigilancia aérea, marítima y terrestre desde una aeronave de alerta temprana, no en un caza de combate.
Gripen aparece como alternativa parcial al F-35 canadiense

En paralelo al GlobalEye, Saab mantiene una propuesta comercial relacionada con el caza JAS 39 Gripen. Según el texto, la compañía sueca planteó el Gripen como un posible reemplazo numérico parcial dentro de la revisión administrativa canadiense del plan de compra de aviones F-35.
Esta propuesta opera de forma separada a las conversaciones bilaterales entre Suecia y Ucrania sobre una posible transferencia de cazas Gripen. El vínculo entre ambos procesos se encuentra en la capacidad industrial de Saab y en el interés de distintos gobiernos por sistemas aéreos suecos, aunque cada negociación responde a necesidades políticas, militares y contractuales distintas.
El recorrido del Draken muestra la evolución de Saab desde los interceptores de la Guerra Fría hasta plataformas modernas de vigilancia y combate. Mientras el Draken permanece como aeronave histórica, el GlobalEye y el Gripen concentran parte de la actividad actual de la empresa en el mercado internacional de defensa.