La fiscal general Gali Baharav-Miara ordenó presentar una acusación formal grave contra Yonatan Urich en el caso del diario Bild.
La acusación contra Urich incluirá cargos de transmisión de información secreta con intención de perjudicar la seguridad del Estado, transmisión de información secreta, posesión de información secreta y destrucción de pruebas.
Será incorporado como acusado junto con Eli Feldstein y Ari Rosenfeld. Además, se tomó la decisión, por motivos de principio, de acusar también a Israel Einhorn, quien se niega a regresar a Israel.
Urich respondió a la decisión mediante una publicación en su cuenta de X, escribiendo: “Es interesante que la fiscal general saliente me haya librado de la ejecución”.
Los abogados de Urich, Amit Hadad y Noa Milstein, declararon: “La decisión de la fiscalía de presentar una acusación contra Yonatan Urich en el caso Bild es errónea y está desconectada de las pruebas, las cuales contradicen la teoría de la fiscalía y desmontan las acusaciones contra Urich desde sus cimientos”.
El juez, el presidente Menachem Mizrahi, quien conoce en profundidad todos los documentos de la investigación, determinó que no existe una sola prueba que vincule a Urich con la filtración. En lugar de archivar un caso sin fundamento, como habría sido lo apropiado, la Fiscalía insiste en mantener un proceso vacío e innecesario.
“Tal como ocurrió en el caso de ‘acoso a testigos’, en el que se demostró que el testigo no había sido acosado, este caso también terminará archivado. Yonatan Urich actuó conforme a la ley, y su único delito es haber trabajado en nombre del primer ministro Benjamin Netanyahu”, concluyeron los abogados de Urich.