Un antiguo alto cargo del Mossad afirmó que el plan diseñado por Israel para provocar la caída del régimen iraní no fue completado debido a la interrupción de la guerra decidida por Estados Unidos en abril, pero sostuvo que aún podría producir resultados si se retomaran sus fases pendientes.
El exfuncionario, identificado solo como “Aleph”, dijo al Canal 12 que la operación había sido preparada durante un periodo prolongado e incluía la participación de aliados kurdos. Según su versión, el proyecto no fracasó por falta de viabilidad, sino porque quedó detenido antes de alcanzar su desarrollo pleno.
El plan israelí contra el régimen iraní sigue vigente según un exalto cargo del Mossad, que aseguró que la operación quedó suspendida antes de completar sus fases y podría retomarse en el futuro.
“No lo intentamos hasta el final, nos detuvieron por el camino”, declaró Aleph, quien se jubiló el año pasado. “Se trata de un plan en varias fases que se ha preparado a lo largo del tiempo y que se ha suspendido por el momento. En esta guerra, salimos con un socio, una potencia estratégica que en algún momento detuvo los combates, pero estas fases se iniciaron y desarrollaron, incluyendo el uso de socios kurdos, con el objetivo de sustituir al régimen”.
Aleph sostuvo que la suspensión de la operación no cambia el desenlace que, a su juicio, terminará por producirse en Irán. Aunque evitó fijar una fecha, afirmó que las condiciones generadas durante la guerra podrían desembocar en el fin del poder actual en la República Islámica.
“No puedo predecir si caerá en seis meses o en tres años, pero no hay duda de que este régimen caerá”, afirmó el antiguo alto cargo del Mossad.
De acuerdo con Channel 12, Aleph trabajó cerca de 30 años en el Mossad y llegó a ocupar puestos de alta dirección. Se retiró el año pasado después de concluir que no sería considerado para encabezar la agencia.
En diciembre, el primer ministro Benjamin Netanyahu eligió a su secretario militar, Roman Gofman, como nuevo director del Mossad en reemplazo de David Barnea. Gofman asumió el martes, tras meses marcados por impugnaciones legales y controversias.
Respuesta a las críticas de Estados Unidos sobre el plan israelí
Durante la entrevista, Aleph también respondió a una publicación del New York Times según la cual el director de la CIA, John Ratcliffe, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificaron el plan israelí para derrocar al régimen iraní de “farsa” y “tontería”. Esa reacción se habría producido después de que Netanyahu y Barnea presentaran la iniciativa al presidente estadounidense Donald Trump.
Aleph rechazó esa caracterización y atribuyó esas opiniones a falta de conocimiento sobre la trayectoria operativa del Mossad. “Es una pena que no tengan esa experiencia, pero el plan ciertamente no era una tontería ni una farsa”, subrayó. “En el Mossad, la imaginación se convierte en realidad”.
El exfuncionario dijo que espera que las etapas siguientes del plan operativo reciban autorización en algún momento. Según explicó, una operación de esa naturaleza exige continuidad, paciencia y cumplimiento de cada una de sus fases.
“Un plan como este es un plan a largo plazo que puede llevar mucho tiempo, y hay que perseverar en todas sus fases”, señaló Aleph.
Operaciones del Mossad dentro de Irán durante la guerra de doce días
Aleph describió además el alcance de las operaciones del Mossad dentro de Irán durante la guerra de doce días contra la República Islámica, en junio de 2025. Según su relato, la agencia actuó en territorio iraní con capacidades que hasta pocos años antes habrían parecido imposibles.
“Se trataba de una unidad militar operativa que actuaba siguiendo un entrenamiento operativo avanzado, con armas, dispositivos de visión nocturna y capacidad para guiar misiles, dentro de Irán”, afirmó. “Esto es algo que no hubiéramos podido imaginar hace seis años. Esta es la gran revolución que se ha producido en el Mossad bajo el mando de Barnea”.
El exfuncionario vinculó ese cambio con una transformación interna del Mossad en los últimos años. Según dijo, la agencia amplió el reclutamiento, el entrenamiento y la confianza en agentes procedentes de países enemigos, a quienes ahora se les asignan misiones que antes habrían sido reservadas a operativos israelíes.
Las razones para colaborar con Israel, explicó, pueden variar. En algunos casos se trata de interés personal; en otros, de miedo a que salgan a la luz secretos privados, como relaciones extramatrimoniales. En el caso iraní, afirmó que la oposición al régimen es una motivación central para muchos colaboradores.
“Muchos de ellos odian el régimen, odian lo que se les impone, odian lo que les está sucediendo a sus hijas y a sus esposas”, dijo Aleph. “Para algunos, es un sentimiento de venganza por lo que les ha ocurrido a sus familias”.
Entrenamiento de iraníes y situación de Mojtaba Jamenei
Aleph tampoco negó la posibilidad de que iraníes hubieran sido llevados a Israel para recibir entrenamiento, en el marco de las capacidades operativas atribuidas al Mossad durante el conflicto con la República Islámica.
Consultado sobre si Israel tiene información acerca del estado del nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jamenei, respondió que le “sorprendería mucho que Israel no supiera exactamente cuál es su situación”.
Jamenei no ha aparecido en público ni se ha tenido noticia de él desde que resultó herido en los ataques que mataron a su padre y predecesor, Alí Jamenei, el 28 de febrero, primer día de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.