El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán ha condicionado la reapertura del estrecho de Ormuz a que Estados Unidos “corrija su comportamiento” y cumpla una nueva serie de exigencias que podrían alterar las conversaciones destinadas a alcanzar un acuerdo sobre la gestión de esta vía marítima y su tráfico.
La radiotelevisión estatal iraní difundió la declaración del secretario del consejo, Mohammad Bagher Zolghadr, quien también ocupa un cargo de comandante en la poderosa Guardia Revolucionaria.
Entre las condiciones planteadas figura que Estados Unidos no vuelva a amenazar a Irán y ponga fin de forma permanente a la guerra contra la nación islámica y sus aliados regionales, entre ellos Hezbolá, Hamás y los hutíes. El consejo reclama además el levantamiento del bloqueo naval sobre los puertos iraníes y la retirada de las fuerzas militares estadounidenses de la zona.
Teherán exige asimismo una compensación completa por todos los daños sufridos durante las guerras de 2025 y 2026, la eliminación de todas las sanciones y la liberación incondicional de la totalidad de los activos iraníes congelados.
Estas peticiones reproducen las condiciones que Irán ya había formulado anteriormente para alcanzar un acuerdo permanente con Estados Unidos. Desde la perspectiva estadounidense, ese pacto previsto debía abordar también la amenaza que representa el programa nuclear ilícito iraní y sus reservas de uranio enriquecido al 60 %. Ahora, sin embargo, las mismas demandas se presentan como requisitos para un acuerdo por el que Irán únicamente aceptaría reabrir el estrecho de Ormuz.
Barak Ravid, corresponsal en Washington del Canal 12 de Israel, sostiene que son exigencias que “está claro que Estados Unidos no puede aceptar” y que podrían llevar al presidente estadounidense Donald Trump a reconsiderar la opción militar que había descartado apenas unos días antes.






