Israel elevó el nivel de alerta ante las amenazas de Irán de lanzar un ataque contra el país. Las fuerzas de seguridad se toman muy en serio los mensajes emitidos desde Teherán este domingo por la noche y se preparan tanto en el plano defensivo como en el ofensivo.
La evaluación en Jerusalén parte de la posibilidad de que cualquier acción iraní provoque una amplia escalada regional. Una alta fuente política declaró al Canal 14 que “si Irán nos ataca, habrá una respuesta que reabrirá la guerra”.
Israel se prepara para una posible ofensiva iraní tras las amenazas de Teherán y advierte que un ataque contra su territorio recibiría una respuesta contundente.
La misma fuente indicó que Israel no permitirá que su territorio sea atacado sin responder de manera firme. En paralelo, está prevista una reunión encabezada por el primer ministro para analizar los últimos acontecimientos y revisar los preparativos ante la amenaza iraní.
La tensión se produce después del ataque llevado a cabo por la Fuerza Aérea israelí en el barrio de Dahiya, al sur de Beirut, poco después de las 15:00 horas. Un avión de combate atacó de forma selectiva un cuartel general terrorista de Hezbolá, que en ese momento no estaba ocupado por altos mandos terroristas.
El ataque en Dahiya y el mensaje de disuasión israelí

Fuentes de inteligencia israelíes señalaron que el objetivo del ataque tenía más importancia simbólica y pública que operativa. Según esas estimaciones, el sitio fue elegido por su ubicación en el corazón del bastión de Hezbolá en Dahiya, y no por su peso militar inmediato.
El ataque fue interpretado como parte de un mensaje destinado a enfrentar la crítica pública y mantener la disuasión israelí. En ese contexto, la operación en Beirut buscó proyectar capacidad de acción dentro de una zona identificada con la infraestructura de poder de Hezbolá.
Al mismo tiempo, en Israel señalan que durante los últimos días se registró una ralentización significativa de la actividad ofensiva en el Líbano, incluida una fuerte disminución de los ataques aéreos.
Jerusalén calibra la respuesta mientras avanzan gestiones de Estados Unidos

Las estimaciones apuntan a que Jerusalén busca permitir que Estados Unidos agote sus esfuerzos de negociación con Irán. La expectativa israelí es evitar un deterioro mayor de la situación sin renunciar a una respuesta militar en caso de ataque.
Desde el sistema de seguridad advierten, sin embargo, que esta relativa moderación también tiene un precio. Mientras continúan los esfuerzos diplomáticos, Israel mantiene alertas en la retaguardia y sigue enfrentando bajas en el frente.
El temor a una nueva ronda de combates sigue siendo elevado. La combinación de amenazas iraníes, actividad de Hezbolá en el Líbano y preparativos israelíes mantiene abierta la posibilidad de una escalada regional si Teherán decide actuar directamente contra Israel.