El primer ministro Benjamin Netanyahu partió hacia Washington D. C. bajo una serie de medidas inusuales que, según informes, responden al riesgo de un posible ataque iraní.
Su avión despegó de la base aérea de Nevatim, en el Néguev, en lugar del aeropuerto Ben Gurión. La hora de salida tampoco fue anunciada con antelación.
Channel 12 informó que la decisión de utilizar una instalación militar obedeció a razones de seguridad ante una posible amenaza de Irán. Por el mismo motivo, la reunión del gabinete celebrada ayer fue trasladada del despacho de Netanyahu a un lugar subterráneo cuya ubicación no se reveló.
La Oficina del primer ministro tampoco autorizó al grupo de periodistas diplomáticos israelíes a acompañar a Netanyahu en el avión oficial Ala de Sion, financiado con fondos públicos. No se explicó la razón de esa decisión, aunque no es la primera vez que los periodistas deben organizar por su cuenta el viaje a Estados Unidos. La relación de la oficina de Netanyahu con la prensa es tensa desde hace tiempo.






